Iliana Lick fue arrestada cuando iba a viajar desde Filadelfia y Matías Pourrain quedó bajo custodia antes de abordar un vuelo en Miami. Los casos se producen mientras el gobierno estadounidense profundiza el intercambio de información entre agencias para detectar a viajeros con situaciones migratorias pendientes.
Dos argentinos, dos aeropuertos de Estados Unidos y una coincidencia: ambos fueron detenidos cuando estaban por tomar vuelos internos y atravesaban procesos migratorios que todavía no habían sido resueltos. Los casos de Iliana Noelí Lick y Matías Pourrain ponen el foco sobre una estrategia que el gobierno de Donald Trump profundizó para localizar a extranjeros a partir de la información de los pasajeros que circulan por las terminales aéreas.
El mecanismo se apoya en una mayor cooperación entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), encargada de los controles de seguridad en los aeropuertos, y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Un acuerdo firmado entre ambas agencias en mayo de 2025 amplió el intercambio de información sobre pasajeros. Bajo la administración Trump, esos datos comenzaron a ser utilizados con mayor intensidad para identificar a personas que podrían encontrarse en una situación migratoria irregular o ser consideradas deportables, incluso cuando no tienen antecedentes penales.

De esta manera, los aeropuertos se convirtieron en puntos estratégicos para los agentes migratorios. La TSA dispone de información anticipada de quienes tienen previsto abordar un avión y esos datos pueden ser contrastados con las bases utilizadas por las autoridades de inmigración.
El alcance de esa cooperación marca una diferencia respecto de prácticas anteriores, cuando el intercambio estaba principalmente relacionado con investigaciones sobre delitos federales o cuestiones vinculadas con la seguridad. Ahora también puede derivar en procedimientos por infracciones exclusivamente migratorias.
Dos argentinos detenidos antes de tomar un avión
Uno de los casos es el de Iliana Noelí Lick, una argentina de 30 años que trabajaba como niñera y vivía en Filadelfia. Fue detenida el 11 de julio en el aeropuerto de esa ciudad cuando se preparaba para viajar a Kansas City para ver un partido de la Selección argentina durante el Mundial.
Según su entorno, Lick había ingresado legalmente a Estados Unidos y tenía pendiente una solicitud migratoria para permanecer en el país. Su novio, Steven Melchiorre, aseguró que nunca había cometido delitos ni faltado a una audiencia.
La argentina trabajaba para dos familias y cuidaba a tres chicos menores de cinco años. Tras su detención, sus allegados iniciaron una campaña para afrontar los gastos de abogados especializados en inmigración y otros costos derivados del proceso. Finalmente, la Justicia le concedió la liberación tras el pago de una fianza de US$10.000.

Casi un mes después apareció un segundo caso con características similares.
Matías Pourrain, futbolista argentino del Miami United FC, fue detenido cuando se disponía a abordar un avión en Miami junto con sus compañeros. El equipo debía viajar a Los Ángeles para disputar una competencia nacional después de consagrarse campeón del Sudeste.
Su hermano contó a TN que Pourrain pasó los controles y estaba cerca de subir al avión cuando fue apartado para responder algunas preguntas. Le dijeron que el procedimiento demoraría alrededor de diez minutos, pero no regresó con el resto del plantel.
La familia sostiene que el jugador se encontraba en un proceso de asilo, tenía número de Social Security y permiso de trabajo, pero todavía esperaba una entrevista vinculada con su trámite migratorio.

Horas después pudo comunicarse durante apenas unos segundos con su pareja. Según relató su hermano, alcanzó a decirle que creía encontrarse en un centro del ICE en Miramar, Florida, mientras esperaba conocer dónde continuaría detenido.
Los dos episodios ocurren mientras el ICE intensifica sus procedimientos en terminales aéreas. Esto no significa que cualquier extranjero que tome un avión vaya a ser detenido ni que tener un trámite migratorio pendiente implique automáticamente una orden de arresto. Cada situación depende del estatus particular de la persona y de las decisiones adoptadas por las autoridades migratorias.
Sin embargo, los casos registrados durante los últimos meses muestran que los aeropuertos adquirieron un nuevo peso dentro de la política migratoria de la administración Trump.

































