Cada vez que llueve, la calle León Roger vuelve a quedar bajo el agua. La escena se repite desde 2022 en un sector de Colonia Benítez donde los vecinos denuncian anegamientos permanentes que impiden el tránsito y el acceso a sus viviendas. Lo que podría parecer un problema menor tiene, sin embargo, un historial técnico y judicial que se extiende por casi una década.
Según pudo saber LITIGIO, la zona afectada corresponde a la Chacra 111, Circunscripción XI del Departamento 1° de Mayo, un sector que la propia Administración Provincial del Agua (APA) calificó formalmente como de riesgo hídrico severo tanto por precipitaciones como por crecidas del río Tragadero. Esta clasificación no es reciente: surge de la Resolución N° 0902/2018, dictada precisamente a pedido del propio Municipio de Colonia Benítez, y fue ratificada en un nuevo informe técnico emitido en diciembre de 2025.
El dictamen de 2018 fue terminante. El organismo provincial constató el precario estado de los canales y alcantarillas dentro del ejido municipal, advirtió que esa situación “favorece las inundaciones de origen pluvial” y recomendó, entre otras medidas, limpiar y refuncionalizar la red de desagüe, elaborar un Plan Director de desagües pluviales y confeccionar un plan de contingencia ante eventos hidrometeorológicos. Nada de eso, según consta en la presentación judicial, llegó a concretarse.
El canal que desapareció
El informe técnico del APA de noviembre de 2025 aportó un dato clave que agrava el panorama: imágenes satelitales comparadas entre 2009 y 2025 muestran que un canal de desagüe que corría paralelo a la calle León Roger, atravesando propiedades privadas de la Chacra 111 y descargando hacia un paleocauce del sistema del río Tragadero, ya no existe. En su lugar hay construcciones nuevas.
Según el organismo, el canal estaba presente al menos desde 2002, cuando la chacra todavía no estaba parcelada. El informe señala que se desconoce si el municipio realizó algún estudio hidrológico ni una adecuación del sistema al momento de aprobar los loteos y permisos de construcción en las parcelas linderas. La conclusión es contundente: la urbanización en áreas urbanas y la apertura de calles con desagüe son incumbencia de los municipios, que deben respetar el escurrimiento natural sin afectar a terceros.
Daños estructurales y aislamiento
Una de las vecinas directamente afectadas es propietaria de un inmueble en la parcela N° 161 de esa chacra, cuya vivienda presenta daños estructurales certificados: socavamiento del suelo, fisuras en muros y mampostería. Tras las lluvias del pasado 23 de diciembre, el espejo de agua frente a su domicilio superó los 35 centímetros de altura en un radio de más de 200 metros sobre la calzada pública, tornando el acceso físicamente imposible. La familia debió alojarse en Resistencia.
El problema no es solo de circulación. En un sector sin red cloacal, el desborde de zanjas colapsadas arrastra aguas servidas hacia la vía pública y los fondos de los predios, generando un foco de contaminación con riesgo sanitario concreto, incluida la proliferación de mosquitos transmisores del dengue.
Reclamos ignorados durante años
Los vecinos y una comisión barrial vienen realizando reclamos formales ante el Ejecutivo municipal desde 2022, con reuniones y audiencias documentadas. En junio de 2024, la propietaria afectada envió una carta documento al intendente Sergio Phipps intimándolo a ejecutar las obras necesarias en un plazo de diez días hábiles. La misiva no fue respondida.
Ante la falta de respuesta y con un nuevo período de lluvias en puerta, la vecina —representada por el abogado Matías Sebastián Carvallo Gómez— interpuso una acción de amparo y solicitó una medida cautelar innovativa ante la justicia chaqueña. La causa tramita en el Juzgado Civil y Comercial N° 2 a cargo de Ana Mariela Kassor bajo el expediente N° 45/26, caratulada “García Redondo, Rocío Betiana c/ Municipalidad de Colonia Benítez s/ Amparo”.
La presentación judicial busca que el juzgado intime al municipio a ejecutar de manera urgente obras hidráulicas que permitan el escurrimiento del agua en la calle León Roger, garanticen el acceso a las viviendas y, en el mediano plazo, elabore un plan rector de saneamiento hídrico para toda la zona afectada. Como sustento técnico, la parte actora acompañó los informes oficiales del APA, fotografías del estado actual, la acta notarial de constatación y la carta documento sin respuesta.
Los pasados 27 y 29 de abril, el letrado presentó nuevas constancias fotográficas y videofílmicas ante la jueza, señalando que la situación sigue siendo crítica y que incluso material de construcción prometido por el municipio fue abandonado frente a los domicilios sin ser utilizado. En ambas presentaciones solicitó, con habilitación de días y horas inhábiles, el dictado urgente de la medida cautelar. Al cierre de esta nota, la resolución judicial estaba pendiente.

































