El Indec reportó una contracción del 4,9% en julio, con electrónica y maquinaria agropecuaria entre los rubros más castigados; solo cuatro sectores escaparon al rojo.
El índice de producción industrial manufacturero (IPI) del Indec mostró en julio un descenso del 4,9% interanual, mientras que la serie desestacionalizada marcó una baja del 5% respecto de junio. De las 16 divisiones relevadas, doce cerraron con números negativos, y en los primeros siete meses del año la actividad acumula una merma del 2,6%.
Los mayores golpes se registraron en la fabricación de equipos electrónicos, que se derrumbó 49,8% por la menor producción de celulares y televisores; en maquinaria agropecuaria, con una caída del 46,6% por la retracción en la compra de tractores y cosechadoras; y en arcillas y cerámicos, que sufrieron un 41,3% de retroceso a causa de restricciones de gas.
Prendas de vestir y calzado también se desplomaron 15,9%, afectados por la demanda interna débil y la competencia importada.
En el otro extremo, la refinación de petróleo repuntó 8,1% por mayor destilación de gasoil y naftas; madera y papel crecieron 7,1%; motocicletas impulsaron un alza del 2,6% en otro equipo de transporte; y las industrias metálicas básicas avanzaron 1,6%.
El sector automotor, pese a caer 5,4%, mostró una paradoja: las ventas locales se hundieron 48,8%, pero las exportaciones a Brasil saltaron 26,7%. En tanto, alimentos y bebidas apenas cedieron 0,5%, gracias al empuje de la molienda de soja, que creció 10,7%.

































