Con sastrería moderna y apuestas arriesgadas, los jóvenes artistas marcaron tendencia en la alfombra roja.
Luck Ra e Ian Lucas se destacaron en la alfombra roja de los Premios Martín Fierro, que volvió a convertirse en el epicentro de las tendencias, donde las nuevas figuras del espectáculo apostaron por looks que redefinieron la sastrería masculina. Ambos eligieron propuestas audaces que se alejaron de los códigos clásicos y apostaron por el color y los detalles como protagonistas.
Luck Ra sorprendió con un giro estilístico que dejó atrás su impronta urbana: “Primera vez de traje”, escribió el cantante que eligió un traje total white, que combinó elegancia con un toque moderno.
El saco presentó un corte tradicional, pero se destacó por la incrustación de pedrería en tonos azules y plateados que recorrió uno de los hombros y la manga en forma de cascada.
Debajo, sumó una remera blanca de cuello redondo que aportó frescura al conjunto. El pantalón, de caída recta y calce olgado, se combinó con un cinturón negro con hebilla metálica protagonista de diamantes celestes.
Para cerrar el look, optó por zapatos oscuros chunky que generaron contraste. En cuanto al beauty look, mantuvo su sello personal con el pelo corto teñido de azul eléctrico, peinado hacia adelante con efecto húmedo. El rostro lució natural y brillante, sumó accesorios como una gargantilla y su clásico aro en la nariz.
La Joaqui, que le dedicó un “sos precioso”, se lució con un sensual vestido total black que destacó por su escote corazón, corsét translúcido de encaje y silueta ajustada. El diseño se completó con una falda satinada en negro, de caída sirena, con pliegues amplios y cola, que aportaron elegancia y dramatismo al look.
Ian Lucas, en total pink
Ian Lucas, el ganador de Master Chef 2026 que se quedó con el Martín Fierro Revelación, apostó por una estética más arriesgado con un traje monocromático en rosa satinado que captó todas las miradas.
El look se compuso por tres piezas de satén brillante: un chaleco entallado de escote en V, que llevó sin camisa, un pantalón sastrero de corte relajado y un saco largo con corte esmoquin.

La elección de no usar camisa dejó al descubierto sus tatuajes y reforzó el carácter descontracturado del estilismo.
En el beauty look, llevó el pelo castaño claro con textura en la parte superior y reflejos sutiles que aportaron luz.

Como accesorios, sumó una gargantilla de diamantes y un reloj con pedrería, que elevaron el conjunto y consolidaron una imagen moderna y sofisticada.

































