La justicia española reabrió la investigación por la muerte de Isak Andic, ocurrida durante una caminata en las afueras de Barcelona. Jonathan Andic era la única persona que lo acompañaba al momento de la caída.
La trágica muerte en 2024 del hacedor de una de las grandes fortunas de España, Isak Andic, fundador de la empresa Mango, volvió a ocupar la primera plana tras la detención de su hijo Jonathan, único testigo del hecho y ahora considerado sospechoso.
El accidente que terminó en escándalo: qué pasó en Montserrat
Andic cayó a un barranco durante una caminata por el escarpado macizo de Montserrat, en las afueras de Barcelona, durante una caminata con su hijo en diciembre de 2024.
Según el diario La Vanguardia, Jonathan declaró que caminaba delante de su padre y que en un momento escuchó el desprendimiento de piedras, giró, y vio cómo Isak resbalaba por el barranco, de una gran pendiente, sin poder ayudarlo.
Aunque el caso se trató primero como un accidente, inconsistencias en las declaraciones de Jonathan llevaron a la reapertura del caso y al análisis de la dinámica de la caída.

La policía también incorporó informes periciales sobre la posición de ambos hombres en el sendero y el análisis del teléfono móvil del hijo del empresario.
A partir de esos elementos, Jonathan pasó de ser considerado testigo a sospechoso formal de homicidio.
Una relación tensa entre padre e hijo
Además, la pareja de Isak, la golfista profesional Estefanía Knuth, aportó un dato clave: describió una relación tensa y por momentos conflictiva entre padre e hijo, aunque sin apuntar en ningún momento a la tesis de un presunto homicidio.
Según los reportes, las diferencias giraban en torno al rol de Jonathan dentro de Mango. Isak le había cedido más control operativo desde 2014, pero luego lo desplazó y retomó el mando tras una crisis comercial.

Además, Knuth quedó envuelta en una disputa con los tres hijos de Andic por la herencia del multimillonario.
De vender camisas turcas a tener una de las mayores fortunas de España
Isak Andic Ermay nació en 1953 en Estambul en el seno de una familia judía sefardí que emigró a España cuando él era un adolescente.
Empezó en Barcelona vendiendo camisas que traía de Turquía y en 1984 abrió finalmente su primera tienda Mango, en el Paseo de Gracia de la capital catalana.
La marca se expandió rápidamente por toda España y se convirtió en uno de los principales grupos de moda del mundo, haciendo de él una de las personas más ricas del país, con una fortuna estimada por Forbes en unos 4500 millones de dólares.
Jonathan Andic ocupa hoy la vicepresidencia del consejo de Mango
La estructura de Mango sitúa actualmente a Jonathan Andic como vicepresidente del consejo de administración de la empresa fundada por su padre.
En diciembre de 2023, Andic cedió por primera vez el 5% de su empresa a una tercera persona: su brazo derecho, Toni Ruiz, consejero delegado del grupo y su actual timonel.

El pasado octubre, Ruiz y los otros dos albaceas de la herencia de Andic publicaron un escrito reivindicando el legado de quien fue “un emprendedor visionario”, así como la inocencia de su hijo.
“Defendemos la inocencia de Jonathan y su única condición de víctima”, escribieron, afirmando haber sido testigos “de cómo el dolor de un duelo privado se ha visto agravado por un debate público”.

































