Oro ético, cristal de roca y decenas de horas de trabajo artesanal dan forma a una de las piezas más icónicas del mundo del cine y la alta joyería.
Cada mayo, en el escenario del Festival de cine de Cannes, todas las miradas apuntan a una pequeña pieza dorada de apenas unos centímetros. La Palma de Oro no es solo el premio más prestigioso del cine mundial: también es una joya de alta artesanía creada por la maison Chopard, que desde hace más de dos décadas está detrás de su diseño y fabricación.
Lejos de ser un trofeo producido en serie, cada Palma de Oro se realiza completamente a mano en los talleres de la firma en Suiza y demanda decenas de horas de trabajo minucioso. La pieza está hecha en oro ético certificado de 18 quilates y combina técnicas tradicionales de joyería con procesos de precisión propios de la alta relojería.
Un diseño inspirado en la ciudad de Cannes
La forma de la palma remite directamente al escudo de armas de la ciudad francesa de Cannes, donde la palmera es símbolo histórico desde el siglo XIV. Sin embargo, el diseño actual del trofeo nació recién en 1998, cuando Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística de Chopard, propuso reinventar el premio.

La versión contemporánea conserva la silueta clásica, pero incorpora detalles de joyería: la palma aparece apoyada sobre un bloque de cristal de roca tallado en forma de diamante esmeralda, mientras que el tallo central forma un pequeño corazón oculto, una firma característica de Chopard.
Oro ético y trabajo artesanal
Uno de los aspectos más distintivos de la pieza es el material con el que está hecha. Desde 2014, la Palma de Oro se fabrica exclusivamente con oro ético certificado, en línea con los compromisos de sustentabilidad de la maison suiza.
El llamado “oro ético” proviene de cadenas de suministro auditadas que buscan garantizar prácticas responsables tanto en términos ambientales como sociales. Esto implica controles sobre el origen del metal, condiciones laborales seguras para los trabajadores mineros y estándares orientados a reducir el impacto ambiental de la extracción.

El proceso comienza con la fundición del oro en moldes especiales. Luego, artesanos especializados ensamblan manualmente las hojas de la palma y realizan un trabajo de pulido extremadamente delicado para lograr el brillo final. La estructura se monta finalmente sobre la base de cristal de roca, que también requiere tallado y pulido artesanal.
Cada trofeo pasa por distintas manos expertas antes de quedar terminado: fundidores, joyeros, pulidores y engastadores participan en una cadena de trabajo que puede extenderse durante semanas.
Mucho más que un trofeo
La presencia de Chopard en Cannes va mucho más allá de la Palma de Oro. Cada año, durante el festival, la maison también presenta su esperada Red Carpet Collection, una colección de alta joyería que dialoga con el universo cinematográfico y que se convirtió en uno de los eventos más exclusivos de la Riviera Francesa.

Para 2026, la colección gira en torno al concepto “Miracles”, una idea inspirada en la belleza de lo inesperado: un reflejo de luz, la forma efímera de una nube o los colores singulares de ciertas piedras preciosas. En los talleres de alta joyería de Ginebra, esas referencias se transforman en piezas únicas que combinan innovación y sensibilidad artística.

Oro ético, diamantes, zafiros y turmalinas aparecen en creaciones que pueden demandar cientos de horas de trabajo artesanal. Entre las piezas más impactantes de esta edición se destaca un collar protagonizado por un zafiro azul de 88 quilates, rodeado por una composición de piedras que evoca el encuentro entre el cielo y la tierra, retomando la idea de los “milagros” naturales que inspiran la colección.

Una joya única cada año
Aunque el diseño general se mantiene, ninguna Palma de Oro es exactamente igual a otra. Al tratarse de una pieza hecha a mano, cada edición presenta pequeñas variaciones naturales propias del trabajo artesanal.
Además del premio principal, Chopard también produce las mini-palmas y otros galardones entregados durante el festival, todos realizados con el mismo nivel de detalle y materiales nobles.

Con el tiempo, la Palma de Oro dejó de ser solamente un símbolo cinematográfico para convertirse también en una pieza icónica de la alta joyería contemporánea: una mezcla de lujo y tradición artesanal que resume el espíritu glamoroso de Cannes.

































