Trump perdió el Congreso, Lula derrotó al bolsonarismo, Netanyahu quedó relegado en Israel y Santiago Peña fue destituido en Paraguay. La sucesión de reveses golpea la estrategia internacional de Milei y expone también a Leandro Zdero, que hizo del alineamiento con el Presidente una de sus principales apuestas políticas.
La semana dejó un escenario difícil para Javier Milei y también para su principal aliado en el Chaco, Leandro Zdero. En pocos días, varios referentes internacionales de la derecha perdieron elecciones, poder o sus cargos. El gobernador chaqueño, que acompañó la estrategia libertaria y cultivó vínculos con gobiernos cercanos al Presidente, queda asociado a un escenario internacional que cambió de manera significativa.
Zdero fue uno de los primeros gobernadores en sellar una alianza electoral con La Libertad Avanza. Desde entonces acompañó las principales iniciativas nacionales y buscó proyectar al Chaco mediante contactos internacionales. Ahora, las derrotas de los aliados de Milei abren interrogantes sobre el alcance político de esa apuesta.
Trump perdió el Congreso y Lula derrotó al bolsonarismo
El golpe más importante llegó desde Estados Unidos. Los demócratas recuperaron ambas cámaras del Congreso y dejaron a Donald Trump frente a una oposición fortalecida para los últimos dos años de su mandato. Para Milei, que depositó buena parte de su estrategia internacional en el respaldo de Washington, el resultado representa un cambio importante.


Zdero también buscó acercarse a la administración estadounidense. El 3 de noviembre, el mismo día de las elecciones, se reunió en Buenos Aires con Peter Lamelas, embajador estadounidense designado por Trump, para promover vínculos comerciales y oportunidades de inversión. El Gobierno provincial difundió el encuentro, aunque no anunció inversiones concretas.
En Brasil, Lula da Silva consiguió su reelección frente a Flávio Bolsonaro, candidato respaldado abiertamente por Milei. El presidente argentino, que había llamado «ladrón» a Lula y apoyado al bolsonarismo, evitó felicitarlo por su victoria.
La derrota brasileña tiene especial relevancia para Argentina por el peso comercial de ese país y la necesidad de sostener relaciones con un gobierno al que Milei convirtió reiteradamente en blanco de sus ataques.

Israel y Paraguay, otros dos reveses para los aliados
En Israel, Milei se apresuró a felicitar a Benjamin Netanyahu por el resultado electoral. Sin embargo, el primer ministro no consiguió reunir los apoyos necesarios y el presidente Isaac Herzog decidió encomendar al opositor Gadi Eisenkot el primer intento de formar gobierno.


Zdero también había realizado gestos de acercamiento institucional a Israel. En julio recibió en Casa de Gobierno al embajador Eyal Sela y destacó la importancia de fortalecer los vínculos de cooperación. Ese contacto diplomático adquiere otra lectura política frente al fuerte alineamiento de Milei con Netanyahu.
El caso más cercano para el Chaco ocurrió en Paraguay. Santiago Peña, presidente al que Zdero había visitado y elogiado, fue destituido el viernes 6 de noviembre mediante un juicio político por mal desempeño, en medio del escándalo financiero provocado por el colapso de Ueno Bank.


Peña quedó además bajo investigación judicial por presuntas irregularidades relacionadas con el manejo de fondos públicos. Su responsabilidad penal todavía debe ser determinada por la Justicia.
Zdero se había reunido con Peña en mayo de 2024, en Asunción, y celebrado su gestión. En aquella oportunidad aseguró que Paraguay estaba marcando «una impronta importante» en materia de desarrollo y seguridad. También destacó el compromiso del entonces presidente con los proyectos de integración regional.

La caída de Peña adquiere así una dimensión particular para el gobernador chaqueño, que había presentado ese vínculo como parte de su estrategia de cooperación internacional.
La apuesta de Zdero y el costo de acompañar a Milei
La sucesión de acontecimientos deja al descubierto los riesgos de una estrategia política demasiado identificada con determinados dirigentes internacionales. Milei celebró sus triunfos, los defendió públicamente y convirtió esas afinidades en parte de su discurso. Frente a las derrotas, sus reacciones fueron mucho más discretas.
Zdero comparte ese problema. Su alianza con Milei fue más allá de acuerdos puntuales de gestión y se convirtió en una sociedad electoral, legislativa y política. Incluso acompañó al Presidente en la Argentina Week realizada en París, en octubre, como parte de una agenda internacional orientada a atraer inversiones.
La pregunta es cuánto de esa exposición y de esos contactos se tradujo en beneficios concretos para el Chaco. Las reuniones diplomáticas y las fotografías con funcionarios extranjeros tienen valor institucional, pero necesitan resultados que puedan reconocerse en la actividad productiva, el empleo y la economía provincial.
Zdero eligió atar su construcción política al gobierno libertario y ahora enfrenta las consecuencias de ese alineamiento en un escenario menos favorable.
Mientras el mundo cambia y los aliados de Milei acumulan derrotas, el gobernador deberá explicar qué ganó el Chaco con esa apuesta. Porque los acuerdos políticos se sostienen con resultados y las necesidades de los chaqueños siguen esperando respuestas.

































