A más de una semana de la explosión que terminó con la vida de un trabajador en un local de recarga de matafuegos de Presidencia Roque Sáenz Peña, familiares de la víctima denunciaron públicamente presuntas irregularidades laborales y apuntaron contra las condiciones en las que desempeñaba sus tareas.
La víctima fue identificada como Guillermo Sturla, quien murió tras el estallido ocurrido en el establecimiento donde trabajaba. En medio del dolor, sus allegados aseguraron que el hombre no estaba correctamente registrado y que desempeñaba tareas en condiciones que calificaron como “precarias”.
Según expresaron los familiares, el trabajador realizaba labores vinculadas a la manipulación de matafuegos y elementos de alta presión sin contar —presuntamente— con las medidas de seguridad correspondientes. Además, cuestionaron la falta de controles y sostuvieron que existían falencias en materia de protección laboral dentro del lugar.
La explosión ocurrió días atrás y generó una fuerte conmoción en Sáenz Peña debido a la magnitud del estallido. Tras el hecho, la Justicia avanzó con una investigación que fue caratulada provisoriamente como “homicidio culposo y lesiones graves”, mientras continúan las pericias para determinar las responsabilidades del caso.
En paralelo, las autoridades dispusieron la clausura preventiva del local donde se produjo el incidente, mientras se analizan posibles incumplimientos de normas técnicas y de seguridad laboral.
Los familiares de Sturla reclamaron justicia y pidieron que la investigación avance “

































