Tras 22 años en el máximo tribunal, el exministro advirtió sobre el funcionamiento de una Corte recortada y denunció la resistencia de los jueces a la reforma penal
El exministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Juan Carlos Maqueda, rompió el silencio tras su salida del máximo tribunal. El exmagistrado lanzó duras definiciones sobre el funcionamiento del sistema, la relación de la política con el Poder Judicial y las constantes presiones a las que están sometidos los miembros del tribunal.
«Te lo digo después de 22 años en la Corte: se reciben muchísimas presiones», dijo Maqueda. De esta manera, expuso una realidad que pocas veces se admite de forma tan directa desde la cúpula judicial. En ese sentido, remarcó cuál debe ser el rol inquebrantable de un magistrado frente a esos condicionamientos: «El juez tiene que garantizar independencia de criterio e imparcialidad».
Alerta por la parálisis de una Corte recortada
Uno de los puntos más críticos de sus declaraciones apuntó a la actual composición de la Corte Suprema. Ante las vacantes no cubiertas que redujeron drásticamente el número de sus miembros activos, Maqueda fue categórico respecto al riesgo institucional que esto representa para la agilidad de los fallos.
“Una Corte de tres jueces tiene graves dificultades para funcionar”, advirtió el exministro, poniendo la lupa sobre la necesidad urgente de resolver los nombramientos pendientes.
La reforma penal y la pelea por el poder
Maqueda también analizó las limitaciones estructurales que enfrenta el tribunal para reformar la justicia desde adentro. Señaló: «La Corte tiene pocas armas para mejorar la instancia judicial». No obstante, defendió el avance de la reforma procesal penal, aunque desnudó una fuerte interna en los tribunales federales.
«El sistema procesal penal ya está sancionado y va a agilizar mucho. El juez va a ser un juez de garantías. El fiscal es el que lleva la causa y el juez garantiza la constitucionalidad del proceso», explicó detalladamente sobre el sistema acusatorio que busca dejar atrás el viejo modelo.
Sin embargo, el exministro no ocultó el verdadero motivo del freno y los cuestionamientos que sufre esta actualización. «Es muy resistido eso, porque es una pérdida de poder de los jueces de primera instancia», concluyó. De esta manera, Maqueda expuso la puja de intereses dentro de los tribunales respecto a la implementación del nuevo sistema.

































