Silvina y Marcelo son dueños de una cadena de hoteles alojamiento en San Luis. En 2022 se volvieron virales por ofrecer habitaciones sin costo cada vez que jugaba la Selección. Cuatro años después, viajaron por primera vez a un Mundial y prometen llegar hasta el final “cueste lo que cueste”.
Cuando Argentina perdió ante Arabia Saudita en el debut del Mundial de Qatar 2022, Silvina y Marcelo sintieron el golpe tan fuerte como millones de hinchas. Sin embargo, a diferencia del resto, apostaron por la Albiceleste y tomaron una decisión arriesgada: ofrecer sin costo las habitaciones cada vez que jugara la Selección.
Lo que empezó como una cábala terminó convirtiéndose en un fenómeno viral. La promoción explotó en las redes sociales y, desde que dejaron las habitaciones gratis, Argentina no volvió a perder y se consagró campeona del mundo.
Hoy, la pareja cambió la recepción de sus hoteles por las tribunas mundialistas y viajó por primera vez para seguir a la Selección. En una entrevista con TN, aseguraron que están dispuestos a hacer cualquier sacrificio con tal de acompañarla hasta el último partido.
La cábala improvisada que se convirtió en fenómeno viral
Sivina y Marcelo son de Villa Mercedes, San Luis, y desde hace más de 25 años administran una cadena de cuatro hoteles alojamiento que construyeron desde cero.
El verdadero salto a la popularidad llegó durante el Mundial Qatar 2022: “Muchos creen que fue marketing, pero en realidad nació como una cábala. Dijimos que, si la hacíamos, tenía que ser de verdad. El telo iba a ser gratis mientras jugara Argentina”, recordó Marcelo.

La apuesta era gigante: significaba resignar toda la facturación de esos días. Sin embargo, la iniciativa explotó en redes y repercutió a nivel nacional. “Empezó por amor a la Selección, al país y nuestros clientes; después se hizo viral”, explicó Silvina.
Un Mundial pendiente
El viaje al Mundial era una deuda que tenían hacía años. A Qatar no pudieron ir porque coincidió con el festejo de 15 años de una de sus hijas y priorizaron ese gasto, pero para el Mundial 2026 no dejaron pasar la oportunidad: “Trabajamos hasta cinco minutos antes de salir para Buenos Aires, cuando llegué acá, me largué a llorar. No podía creer que estaba viviendo un Mundial”, contó Silvina.
La primera experiencia en la cancha se convirtió en un recuerdo imborrable: “A mí me pegó fuertísimo. Entré al estadio y durante el himno lloré como nunca”, expresó Marcelo.
“Si hace falta, vendemos hasta la camioneta”
La pareja vio a la Selección durante la fase de grupos y ahora busca conseguir entradas para seguir acompañando al equipo. A pesar de que los precios sean altos, no pierden la esperanza. “Nos piden 3500 dólares por una entrada, nosotros podemos pagar 1500. Si no conseguimos, vamos a ir a la puerta del estadio con un cartel”, contó la pareja.
Aun así, no se dan por vencidos fácilmente, están dispuestos a hacer lo que sea para acompañar a Argentina: “Empiezo a vender pases anuales del telo, promociones… Lo que haga falta”, admitió Marcelo.

Silvina pensó ir más allá del negocio: “Si hace falta, vendemos hasta la camioneta. Lo material no me interesa. Si hay que dejar todo por la Selección, se deja”.
Celeste y blanco las 24 horas
Desde que llegaron a Estados Unidos, la pareja vive en modo Mundial. Silvina llenó su valija de camisetas, pelucas, banderas, anteojos y hasta bikinis con los colores de la albiceleste: “No traje nada de otro color. Vine a un Mundial y voy vestida de celeste y blanco todos los días”, aseguró.
Mientras esperan el próximo partido donde Argentina se enfrentará a Cabo Verde en Miami, ya tienen decidido cómo seguirá su aventura: “Vamos hasta la final y, pase lo que pase, vamos a dejar todo por la selección”, afirmó la pareja.

































