Que el diputado libertario Gabriel Bornoroni haya elegido el prime time de A24 con Eduardo Feinmann para anunciar que en Córdoba habrá candidato de La Libertad Avanza para enfrentar al gobernador Martín Llaryora no es casual. Como tampoco lo es que precisamente ese recorte haya decidido viralizar en sus redes.
“Vamos a trabajar para que el presidente Javier Milei pueda reelegir y seguramente vamos a trabajar para que La Libertad Avanza tenga su candidato provincial. Los cordobeses estamos cansados de tanto peronismo”. En esa frase de apenas unos segundos, el diputado no confirmó si será él; reconoció que la prioridad es la reelección nacional y con esto también enfrió alguna chance de acuerdo para ceder el primer casillero a un aliado como Luis Juez o Rodrigo de Loredo.
Sacando lo que dijo sobre el peronismo, la frase no cayó muy lejos de lo que espera el llaryorismo para el 2027 y que también reconoció este miércoles el ministro de Gobierno provincial, Manuel Calvo, a la hora de admitir que hay canales de diálogo para respaldar leyes en el Congreso. “Milei y Llaryora son los dos dirigentes que más miden en Córdoba. Si esas leyes benefician a los cordobeses, las vamos a acompañar”, reconoció el funcionario en LV2. Y agregó: “ya lo hicimos con gobiernos de otros signos políticos”.
LPO reveló el 20 de abril que Llaryora estaba negociando con la Casa Rosada aportar sus votos en el Congreso para la eliminación de las PASO a cambio de que Bornoroni vaya solo en 2027. Las expectativas de un acuerdo se aceleraron con la llegada a la jefatura de Gabinete de Diego Santilli, un viejo amigo de Llaryora.
Llaryora negocia con la Rosada votar la eliminación de las Paso si dejan a Bornoroni solo
Este escenario es el que tiene desde el fin de semana a toda la oposición cordobesa con la guardia alta. Varios, en esa coalición que integra el juecismo, el bullrichismo y al que quiere ingresar el deloredismo, ven los mismos fantasmas de tiempos de Macri en Casa Rosada.
De hecho, en público todos resaltaron las virtudes del flamante jefe de Gabinete, pero en reserva admiten las mañas del Colorado. Con más margen para declarar, y más peso legislativo como autonomía, Juez se despachó el pasado lunes con un elogio al funcionario e inmediatamente, y frente al escenario electoral provincial, remarcó: “a mí ningún porteño me va a venir a decir qué es bueno para los cordobeses. Ya lo vivimos en 2003 con Néstor Kirchner y en 2015 con Mauricio Macri”.
En lo que todos coinciden dentro del arco opositor, sobre todo en la todavía alianza Bornoroni-Juez, es que la candidatura del libertario sería respetada como la de un puro que permite encolumnar al resto hacia abajo. “Ahora, cualquier otro candidato libertario es motivo suficiente para rediscutir todo”, dijo una persona que integra la alianza opositora.
Acaso un síntoma evidente de este reacomodamiento es que Juez está cada más decidido a competir por la Ciudad de Córdoba, como contó LPO. El senador ya le avisó a De Loredo que no se meta en la capital: “el candidato voy a ser yo”.

































