El apoderado del exfutbolista hablará ante el tribunal que juzga a los siete profesionales de la salud acusados de homicidio. También está citado Jonathan Espósito, sobrino del ídolo y uno de los últimos en verlo con vida.
Dos meses después del arranque del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el tribunal llamó a declarar a Matías Morla, el abogado y apoderado del Diez que estuvo a su lado durante siete años, y quien es señalado por la familia como uno de los responsables del trágico final.
Morla, que actualmente enfrenta una causa por el uso indebido de las marcas de Maradona, fue citado como testigo en el proceso que investiga la responsabilidad de los siete profesionales de la salud acusados de homicidio.
Entre ellos están el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, el coordinador Mariano Perroni y la médica de la prepaga Nancy Forlini.
Este jueves también declarará Jonathan Espósito, sobrino de Maradona e hijo de María Rosa, una de las hermanas del astro. Espósito vivía con su tío y fue una de las personas más cercanas en los últimos años, además de ser el último que lo vio con vida la noche anterior a su muerte.
Se espera que primero hable Espósito, que logró evitar las cámaras al llegar al tribunal. La declaración de Morla está programada para la tarde.
La audiencia estaba prevista para las 10, pero se retrasó. Al tribunal asistieron Dalma y Gianinna, que ya declararon como testigos.

También asistió Verónica Ojeda, junto con su abogado y marido Mauro Baudry, quienes encabezan la querella que representa a su hijo Dieguito Fernando.

El duro testimonio de Morla durante la investigación
Durante su declaración en la instrucción de la causa, Morla criticó la decisión de la familia de optar por una internación domiciliaria para Maradona y aseguró que el exfutbolista “debía permanecer en una clínica”.
Según relató, los médicos que lo atendieron en Olivos advirtieron que no estaba en condiciones de ser trasladado a una casa. “El tratamiento fue malísimo. Por eso está muerto”, sentenció el abogado.

Morla también recordó que la última vez que vio a Maradona fue el 16 de noviembre de 2020, pocos días antes de su fallecimiento en Tigre. Describió que en ese encuentro notó a Diego con “la voz robótica”, algo que le llamó la atención y atribuyó a la retención de líquidos retenidos que sufría el exfutbolista.
El abogado es señalado por Dalma y Gianinna Maradona como responsable directo de la muerte de su padre. Las hijas del Diez sostienen que Morla buscó quedarse con las marcas de Diego y que su accionar fue parte de un plan criminal, aunque la Justicia no lo incluyó entre los imputados en este juicio.
El avance de la causa por las marcas de Maradona
En ese contexto, en otra causa, la Justicia confirmó el procesamiento y embargo de Matías Morla por la presunta apropiación y explotación indebida de los derechos de las marcas vinculadas a Maradona. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°43 resolvió elevar a juicio oral el expediente, tras rechazar los recursos de las defensas.
En la misma causa están imputados Christian Maximiliano Pomargo, Sergio Garmendia, la escribana Sandra Iampolsky y las hermanas de Maradona, Rita y Claudia. Según la acusación, todos habrían participado en maniobras para apropiarse y administrar de manera irregular los derechos comerciales asociados al nombre del exfutbolista, en perjuicio de sus herederos.
El eje de la investigación es la sociedad Sattvica S.A., a la que se le habrían transferido marcas registradas de Maradona tanto en la Argentina como en el exterior. Tras la muerte del ídolo, los acusados no restituyeron esos activos a la sucesión, pese a las intimaciones judiciales.
La Justicia sostiene que los acusados continuaron explotando los derechos comerciales y realizaron movimientos societarios que redujeron el patrimonio hereditario, impidiendo que los herederos pudieran disponer de las marcas y beneficiarse de su uso.
El embargo dispuesto alcanza a dos mil millones de pesos, equivalentes a poco más de 1,3 millones de dólares.
En 2025, los imputados habían sido sobreseídos, pero la Cámara revocó esa decisión y dictó los procesamientos sin prisión preventiva por el delito de administración fraudulenta.
Aunque la fiscalía no acompañó la acusación en esta etapa, la causa avanzó por impulso de las querellas que representan a los herederos de Maradona.

































