Mantener el inodoro limpio es clave para evitar la acumulación de bacterias y malos olores. En este contexto, hay un truco casero que puede mejorar notablemente su higiene y aspecto: tirar bicarbonato una vez por semana.
Este clásico de la alacena no solo es económico, sino también efectivo y fácil de aplicar. Por eso, se convirtió en una alternativa cada vez más elegida para el mantenimiento del baño.

Para qué sirve tirar bicarbonato en el inodoro
- Elimina malos olores: actúa como un neutralizador natural que elimina los olores en lugar de enmascararlos, dejando una sensación de frescura real.
- Limpia sin dañar: su textura funciona como un abrasivo suave, ideal para remover manchas sin rayar la superficie, a diferencia de productos químicos más agresivos.
- Previene la acumulación de sarro: su uso frecuente ayuda a evitar depósitos minerales difíciles de remover con el tiempo.
- Contribuye a la higiene: aunque no reemplaza a desinfectantes más potentes, ayuda a reducir bacterias cuando se usa de forma regular.
Cómo usar el bicarbonato en el inodoro: paso a paso
- Espolvoreá media taza de bicarbonato dentro del inodoro.
- Dejá actuar entre 15 y 30 minutos para que haga efecto.
- Si querés potenciar la limpieza, sumá un poco de vinagre: vas a ver cómo se genera una efervescencia que ayuda a despegar la suciedad.
- Frotá con la escobilla y tirá la cadena.
Por qué recomiendan hacerlo una vez por semana
Incorporar este hábito de forma semanal permite mantener el inodoro limpio, prevenir la acumulación de sarro y evitar malos olores antes de que aparezcan.
Además, ayuda a reducir el uso de productos químicos agresivos, lo que no solo cuida el baño, sino también el bolsillo y el ambiente.

































