El mediocampista neerlandés tuvo que luchar en su camino para convertirse en futbolista profesional y triunfar en la elite.
Tijjani Reijnders es actualmente uno de los mejores mediocampistas del mundo, con un importante rol en el Manchester City y en la selección de Países Bajos. Pero su increíble historia comenzó mucho más abajo, con fuertes sacrificios para llegar a la cima.
El propio crack neerlandés contó su camino en una carta que se publicó en el portal The Players Tribune previo del Mundial 2026. en el texto reveló detalles del proceso para llegar a ser futbolista profesional, entre los que figura un dato sorprendente: hasta los 19 años era cajero de supermercado en Zwole, su ciudad natal.
La tradición futbolística era algo que traía en las venas, ya que su padre, Martin había sido profesional, y terminó siendo uno de los motores de motivación fundamentales para Tijjani y su hermano Eliano, que también es futbolista pero con una notable diferencia: nació en Indonesia y representa a dicho país asiático.
De cajero de supermercado a mediocampista de elite
Por el legado futbolístico en la familia, tanto Tijjani como Eliano comenzaron de chicos en las inferiores del PEC Zwolle, el equipo de su ciudad en Países Bajos. Pero a diferencia de la carrera de otros jugadores, a los 19 años, el actual mediocampista de la selección neerlandesa todavía no lograba tener un contrato profesional.

En ese momento de frustración, el jugador, como cuenta en la carta a “The Players Tribune” recibió un mensaje algo directo de su madre, Angelina: “Tijjani, de verdad necesitas buscarte un trabajo. Ya eres mayor”. Por esto, un poco contra su voluntad, comenzó a trabajar como cajero de supermercado en la cadena Aldi, de origen alemán.
Pero al mismo tiempo, llegó una frase de su padre que le cambió su perspectiva sobre el fútbol. Al consultarle sobre por qué el Zwolle no lo incluía en el equipo, Martin le respondió: “Tienes talento, pero necesitas esforzarte más”.
Tijjani se tomó esas palabras en serio y empezó a entrenar doble turno e ir al gimnasio. En sus propias palabras, fue “como un montaje de Rocky Balboa”. Tras esas vacaciones, en 2017, le llegó la oportunidad de firmar contrato profesional con el AZ Alkmaar, uno de los grandes equipos neerlandeses.

Para tomar esa oportunidad, tuvo que renunciar en su trabajo en el supermercado Aldi, apostando todo a su carrera en el fútbol. El propio Reijnders recordó el diálogo que tuvo con su jefe en el supermercado:
“El verano siguiente, volví de unas vacaciones con unos amigos cerca de Barcelona (adiós, dinero de Aldi), y me llamó el entrenador del primer equipo. ‘Mañana entrenas con nosotros’. Pero aún no había contrato. Entonces AZ me ofreció un trato, una oportunidad que no podía dejar pasar. Me invitaron a uno de sus partidos para firmar el contrato, pero tenía turno en Aldi y no encontré a nadie que me cubriera. Llamé a mi jefe y le dije: ‘Perdón, renuncio. Conseguí otro trabajo’”, apuntó.

Los primeros años no fueron fáciles, ya que fue relegado al equipo Sub-21 y luego cedido al RKC Waalwijk, que peleaba en la parte baja de la liga de Países Bajos.
La apuesta con su padre que cambió su carrera
En ese tramo de su carrera, su padre realizó una apuesta con él, con el objetivo de que arriesgara más con la pelota y se destacara: por cada tiro al arco en un partido le pagaría 50 euros, pero por cada juego que terminara sin patear entre los tres palos, Tijjani debería pagarle a él.
El método funcionó, y Tijjani se convirtió en un mediocampista mucho más completo, motivo por el que le llegó la oportunidad que siempre había esperado: el Milan pagó más de 20 millones de euros por su pase.

Ese mismo año, 2023, debutó en la selección de Países Bajos, y completó el ciclo de su carrera soñada: “Los tres mejores clubes de Holanda, luego un gran club de Europa y la selección nacional”.
Su vida cambió al año siguiente con la llegada de Xavien, su hijo con su esposa Marina, que, según cuenta el jugador, cambió su perspectiva en la vida: pasó a concentrarse menos en los malos rendimientos y más en el amor por su familia.

En 2025, Pep Guardiola lo pidió expresamente para el Manchester City, y el club pagó más de 50 millones de euros por su ficha. En 2026 se metió en la lista de convocados para el Mundial para cumplir otro de sus sueños, que parecía muy difícil cuando era solo un cajero de supermercado. Pero Reijnders logró gambetear todos los obstáculos de su carrera y triunfar.
“Hablé con mi familia sobre ese contraste y llegamos a la conclusión de que ese tiempo en Aldi fue muy bueno para mí. Vi ambos lados de la moneda”, suelta ahora como reflexión ya convertido en una estrella.

































