Por primera vez en la historia, uno de los autos más representativos y cargados de emotividad de la máxima categoría sale al mercado abierto de subastas en los Estados Unidos.
A más de tres décadas de su trágica muerte en Imola, una pieza histórica vinculada a Ayrton Senna saldrá a la venta. La casa RM Sotheby’s subastará el próximo 16 de noviembre en Nueva York el Williams-Renault FW16 (chasis FW16B-01), utilizado durante la temporada 1994 de Fórmula 1.

La unidad, considerada una reliquia del automovilismo moderno, cuenta con una cotización oficial estimada entre 4 y 6 millones de dólares.
La promesa cumplida tras la tragedia de Imola
El monoplaza encierra un acuerdo particular: el contrato de Senna con Frank Williams establecía que, si el equipo ganaba el Campeonato de Constructores de 1994, el brasileño recibiría un chasis oficial.
Tras el fatal accidente del 1 de mayo en San Marino, la escudería continuó en competencia, obtuvo el título mundial a fin de año y honró la cláusula entregándole el vehículo a la familia Senna.
La máquina permaneció preservada en la sede central de Williams en Grove durante 30 años, hasta que en 2024 fue adquirida por un coleccionista privado que ahora la ofrece públicamente.

El diseño de Newey y un historial único en pista
Diseñado por Adrian Newey y Patrick Head en un certamen condicionado por la prohibición de las ayudas electrónicas, es uno de los dos únicos FW16 conducidos por Senna que se conservan. Con él marcó el mejor tiempo en el warm-up de Brasil delante de Michael Schumacher y completó ensayos clave en la pista de Jerez, España.
Además, reúne un historial irrepetible en su cockpit: fue pilotado por tres campeones del mundo —Ayrton Senna, Nigel Mansell y Damon Hill—, sumado al subcampeón David Coulthard.
David Coulthard lo pilotó en su debut oficial en un Gran Premio y consiguió con él dos quintos puestos en Canadá y Gran Bretaña. Por su parte, Nigel Mansell —en su regreso a la Fórmula 1 tras consagrarse en la serie CART— lo condujo en el Gran Premio de Francia, donde Williams copó la primera fila de largada junto a Damon Hill. A mitad de temporada, el chasis fue actualizado a la especificación FW16B.
Especificaciones técnicas del Williams-Renault FW16 de 1994
Estructura, diseño y dimensiones
El monoplaza se construyó sobre un chasis monocasco de fibra de carbono y aramida (Kevlar) con estructura interior en panal de abeja. Con un peso total de apenas 515 kg (el mínimo estipulado por el reglamento de la FIA de 1994), presentaba una trocha delantera de 1.670 mm, una trasera de 1.590 mm y una distancia entre ejes de 2.920 mm, cota que creció levemente en la posterior evolución FW16B para mejorar la estabilidad direccional.

Motorización y rendimiento
En posición central trasera longitudinal montó el mítico propulsor Renault RS6 (más tarde evolucionado a las especificaciones RS6B y RS6C): un bloque V10 atmosférico a 67° de 3.5 litros (3.493 cm³) con distribución multiválvula e inyección electrónica provista por Magneti Marelli. Alimentado por lubricantes y nafta de competición de la firma Elf, este impulsor atmosférico erogaba una potencia de entre 790 y 830 CV a un régimen de 14.300 rpm, dependiendo de la configuración térmica y el mapa motor requerido para cada circuito.
Transmisión y tren de rodaje
La planta motriz trabajaba acoplada a una caja de cambios transversal Williams, semiautomática y secuencial de seis velocidades más marcha atrás, gestionada mediante levas detrás del volante. El esquema de suspensiones recurrió a una arquitectura de doble horquilla (wishbone) con accionamiento por varilla de empuje (pushrod) y resortes de torsión internos; en el tren trasero sobresalían las cubiertas aerodinámicas de fibra de carbono que encapsulaban los palieres para canalizar el flujo de aire hacia el difusor.
Frenos y neumáticos
El sistema de detención estuvo a cargo de discos y pastillas de carbono autoventilados montados sobre pinzas monobloque provistas por el especialista AP Racing. El contacto con el asfalto corrió por cuenta de neumáticos lisos de competición (slicks) de la firma estadounidense Goodyear sobre llantas de aleación liviana, desarrollados específicamente para lidiar con la pérdida de carga aerodinámica que supuso el cambio reglamentario de esa temporada.

































