La crisis económica y el deterioro del mercado laboral del modelo Milei/Zdero profundizan la situación financiera de las familias chaqueñas.
Según un relevamiento de la consultora Analytica basado en datos del Banco Central de la República Argentina, el 33,6% de los deudores de la provincia se encuentra en mora tardía, es decir, con atrasos superiores a los 90 o 120 días. Al mismo tiempo, 426 de cada 1.000 habitantes chaqueños tienen al menos una deuda activa con bancos, fintech u otras entidades, y la deuda mediana por persona alcanza los $537 mil.
La realidad local se ubica entre las más preocupantes del NEA. Si bien la región norte del país concentra los mayores niveles de morosidad del país –encabezada por San Juan (36%), La Rioja (35,3%) y Catamarca (34,8%)–, el Chaco se mantiene por encima del promedio nacional, que ronda el 26,9%.
En comparación con sus vecinos, la provincia exhibe números más graves que Formosa y Misiones, aunque similares a Corrientes en términos de acceso limitado al crédito formal.
A nivel nacional, existen 5,3 millones de argentinos en mora tardía, lo que representa una alerta sobre la capacidad de pago de los hogares. Los jóvenes de 18 a 30 años son los más afectados, con una morosidad cercana al 40%, vinculada directamente al aumento de la desocupación juvenil.
El informe refleja así un escenario de creciente vulnerabilidad financiera en el Chaco y el norte argentino, donde la combinación de ingresos insuficientes, empleo precario y créditos más costosos profundiza las dificultades de miles de familias para salir del endeudamiento.

































