El hambre en la provincia es el resultado de políticas públicas que no responden a la problemática de las comunidades más castigadas. En la zona del Impenetrable y Villa Río Bermejito, la llegada de los módulos alimentarios se presenta con propaganda oficial como si fuera un logro de la gestión actual. Sin embargo, estos módulos fueron conseguidos hace unos 20 años a través de la lucha de los pueblos y han continuado a lo largo de distintas gestiones municipales, provinciales y nacionales. No son una iniciativa del intendente actual ni una respuesta a la emergencia hídrica, pero se utilizan para la propaganda y como forma de presión sobre las comunidades.
El llamado “gobierno del cambio” no ha traído trabajo ni salidas laborales para las comunidades; al contrario, entrega módulos alimentarios de la misma manera que lo hacía el gobierno anterior. ¿Puede considerarse esto una reparación histórica? Es difícil pensarlo cuando la mercadería se entrega con mucha publicidad y muy poca humanidad, sin empatía.
¿Es necesaria tanta publicidad? O se usa para disimular la falta de gestión de un gobierno que culpa a la administración anterior, se apropia de los logros conseguidos por la lucha del pueblo y criminaliza a los líderes comunitarios que lucharon por y para sus comunidades.

































