Connect with us

Hi, what are you looking for?

NOTICIAS

50 años del Golpe: “Tres generaciones después, la lucha sigue”

osuzz4 700x525

Santiago Osuna, nieto de Alberto Osuna —desaparecido durante la última dictadura—, es militante de H.I.J.O.S. y comisionado del Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco. En esta crónica, reconstruye una infancia atravesada por la memoria y el silencio escolar, y reflexiona sobre el legado del terrorismo de Estado. “A los genocidas solo les cabe un lugar en el tacho de basura de la historia”, sostiene.

Nací y crecí en la década de los 90, sabiendo mi historia, contada de la forma en que se pudo relatar a un niño. Pero, a la vez, era un niño como otros, que creció entre asambleas y escraches de H.I.J.O.S. Siempre supe que mi abuelo, Alberto Osuna, había sido secuestrado y desaparecido: un concepto difícil de entender, y aún más difícil de comprender el porqué. Una de las primeras explicaciones que recuerdo es: “Tu abuelo luchaba para que no haya pobres”, concepto simple, pero que creo sintetiza perfectamente la lucha de esa generación diezmada.

 

En mi infancia, ni por asomo se hablaba en el jardín o en la escuela sobre lo sucedido durante la dictadura. Las palabras Memoria, Verdad y Justicia no estaban en ninguna institución educativa. Llegaba cada 24 de marzo o 13 de diciembre y yo sabía que nadie de mi aula conocía lo que significaba; a mí me chocaba y me hacía sentir en “otra sintonía”, aunque no me importaba tanto. Sabía que, a la tarde-noche, iba a ir a la plaza, donde “los grandes” leerían discursos, habría música, me divertiría pintando carteles con consignas y me encontraría con esos hijos de los hijos, que eran mis amigos.

 

Eran los años en los que la impunidad, consagrada por las leyes de Obediencia Debida, Punto Final y los indultos, permitió que los secuestradores, asesinos y violadores caminen entre nosotros. En esta nefasta década también se destruyó la industria nacional, se profundizó el sometimiento ante las potencias extranjeras y se hipotecó nuestro futuro, bajo el precepto del orden y una nueva forma de Estado. Sin dudas, esta descripción es actual; no eran posibles mis palabras de niño, aunque sí sentidas en esa época a través de mi vida familiar y del contexto.

 

“Miseria planificada”: desde la dictadura a la actualidad

 

La forma de Estado impulsada por la dictadura no tuvo (ni tiene) nada de nuevo. Es el mismo proyecto de país que siempre impulsaron quienes son dueños del capital y, por ende, creen serlo también de nuestro presente y futuro. Mediante la dictadura cívico-militar vinieron a instaurar un modelo político, económico, social y cultural en nuestro país (y en toda Latinoamérica mediante el Plan Cóndor).

 

Políticamente, impulsaron la supresión de la diversidad política y la construcción del enemigo interno para justificar la persecución y el aniquilamiento de toda una generación, en pos de la instalación del pensamiento único. En lo económico, el sometimiento total ante Estados Unidos, con la lógica consecuencia de pérdida de soberanía, endeudamiento externo feroz, destrucción del aparato productivo nacional y pérdida de empleo, con el inevitable desenlace de arrojar a la pobreza al pueblo argentino. Difícilmente exista un mejor término que el acuñado por Rodolfo Walsh cuando habla de la “miseria planificada” en su carta abierta a la Junta Militar. Desde el punto de vista social y cultural, se impulsó el hiperindividualismo, el “sálvese quien pueda” y el “no te metas”.

 

 

Todo esto solo pudo ejecutarse mediante la aplicación del terrorismo de Estado. No resultaba posible llevar a cabo semejante atropello sin recibir una oposición fuerte por parte de las organizaciones políticas. Así fue que se valieron de más de 800 centros clandestinos de detención, tortura y exterminio a lo largo y ancho del país, replicando los nefastos campos de concentración, para desde allí someter y destruir la esencia humana, llegando a niveles absolutamente imposibles de comprender.

 

Hoy vivimos tiempos en los que resulta imposible no darse cuenta de que el gobierno nacional implementa las mismas viejas y rancias recetas: las que hipotecan la nación destruyendo nuestro presente y futuro, las que fomentan la guerra de pobres contra pobres, donde nos buscan convencer de que lo individual es lo único importante. Y, por si fuera poco, para quienes decidimos oponernos, si es necesario, están listas las armas y fuerzas del Estado para la represión de la protesta social.

 

Dirigencia y representación legítima

 

Hay un detalle no menor para analizar: el actual gobierno fue electo por voluntad popular, lo cual debe llamar a una reflexión profunda. Estamos obligados a repensar y repensarnos: ¿cómo, a 50 años de la noche de la dictadura, nos gobiernan los mismos intereses que hace medio siglo, pero mediante elecciones democráticas? ¿Qué hizo la dirigencia política en todos estos años para que los consensos democráticos que creíamos tener se caigan por la borda? Y, sobre todo, la pregunta más importante es: ¿qué hacemos?

 

Lejos de creer tener la respuesta o la verdad revelada, pero sí con el convencimiento de militante político, puedo afirmar que la salida a este laberinto no va a ser amontonando sellos y dirigentes para un frente electoral. No es desde las superestructuras ni desde la mesa de la rosca política berreta. No será poniendo un candidato tocado por la varita, sin proyecto de país ni programa político.

 

Deberá ser mediante la participación, la discusión, el debate y, sobre todo, desde el respeto a las trayectorias y los caminos recorridos. Donde algunos autopercibidos dirigentes entiendan que, si quieren realmente representar al pueblo, primero tienen que vivir como el pueblo, conocer sus necesidades y trabajar de forma colectiva para ofrecer respuestas a tantos compatriotas que llevan años y años sin poder tener un proyecto de vida digno.

 

Nuestra venganza

 

Los genocidas dijeron que, del secuestro, las personas saldrían muertas o locas, y que nadie iba a creerles, aunque pudieran contarlo. Convencidos de la impunidad, como pasó con las demás dictaduras en nuestro país, pensaron que era simplemente “dar vuelta la página” y a otra cosa.

 

Hay algo que los genocidas no esperaban: que las familias y los sobrevivientes salieran a buscar justicia; menos aún, que las madres de las y los desaparecidos se reunieran en la Plaza de Mayo para empezar una caminata eterna que hasta hoy continúa. Que las abuelas de las niñas y niños apropiados salieran a buscarlos y encontrarlos. Muchísimo menos hubieran esperado que, casi veinte años después de ese oscuro 24 de marzo de 1976, un grupo de jóvenes —hijas e hijos de desaparecidos, sobrevivientes, exiliados y asesinados— no solo decidiera reivindicar la lucha de sus padres y madres, sino constituir una organización política en defensa de los derechos humanos, que fue a señalar cada una de sus casas, a gritarles en la cara y contarle a todo el barrio que allí vivía un genocida, impulsando el Juicio y Castigo para que pasen el resto de sus días presos.

 

También estoy seguro de que lo que menos esperaron es que nietos y bisnietos de esas víctimas salgamos a la calle a reivindicar la lucha como forma de vida, como esencia de lo colectivo.

 

Seguramente, ante tanta sangre, ausencias y dolor, el mejor homenaje es tener a cada compañera y compañero más presente que nunca, vivos y marchando junto a nosotros. A los genocidas solo les cabe el repudio, la cárcel y, luego de su muerte, un lugar en el tacho de basura de la historia.

 

Como siempre lo dijimos, nuestra venganza es ser felices.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

LO QUE TE PERDISTE

Mundo

Las imágenes muestran cómo un misil impacta en la planta baja del edificio y provoca el derrumbe total. Al menos 12 personas murieron y...

Economia

Dueña de una pyme de Pompeya, había votado al libertario. Quebró y hoy es chofer de app para subsistir. “Soy fiel reflejo de que...

Politica

La diputada Pagano denunció penalmente al jefe de Gabinete y exhibió un esquema de triangulación entre las empresas del Estado y la esposa de...

CORRUPCION

Ante la Fiscalía Federal de Resistencia, el vicepresidente a cargo de la presidencia de la Bolsa de Comercio del Chaco, Esteban Fossati, y el...