El consultor político envió un mensaje a la prensa en el que respaldó al presidente boliviano y negó haber tenido autorización para representar a su familia. “Mi rol como colaborador del presidente no me otorgó ninguna autorización ni poder para actuar”, escribió.
Fernando Cerimedo envió este jueves un mensaje desde la cárcel de Bolivia donde está detenido y confirmó que fue “colaborador” del presidente Rodrigo Paz aunque negó tener poder dentro del gobierno.
El mensaje que se conoció a través de una carta difundida por sus abogados se conoció un día después de Paz negara que Cerimedo tuviera autorización para representarlo a él, a su gestión o a su familia.
“Mi rol como colaborador del presidente no me otorgó ninguna autorización ni poder para actuar”, sostuvo Cerimedo, y agregó: “Las mentiras y chismes no constituyen hechos”. Cerimedo negó además haber actuado en nombre del gobierno boliviano y aseguró que nunca participó de “negociados” a nombre del mandatario ni de la primera dama.
El mensaje también traza una lectura política del escándalo: Cerimedo habla de “una situación personal que no pude manejar” -en referencia al ataque a tiros contra Nadia Beller– pero la separa de las acusaciones de corrupción, a las que atribuye un origen en sectores interesados en sostener el “pozo” dejado por “los 20 años del evismo”. Cierra con una promesa: “Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz”.

La carta de Cerimedo llegó después de que Paz rompiera el silencio sobre el escándalo. En un video difundido en redes sociales este miércoles afirmó: “El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”. Y precisó que “nunca hubo un contrato de trabajo, nunca hubo una relación de trabajo directa como la que se puede llevar con ministros, viceministros, delegados presidenciales”.
Paz reconoció que Cerimedo, al que definió como “un estratega de reconocimiento mundial”, colaboró en su campaña de segunda vuelta y “al inicio del Gobierno”, aunque aclaró que “la constancia o presencia del señor Cerimedo en Bolivia no era la que necesitábamos para poder trabajar”. El mandatario también salió a respaldar a su esposa, María Elena Urquidi, alcanzada por versiones sobre el caso: “Tengo una esposa que ha sido intachable, somos familias de valores cristianos, que sigue creyendo en la patria”, dijo, y cuestionó los intentos de dañar su imagen con el argumento de que “el escándalo no es una prueba”.
Cerimedo permanece detenido desde el 18 de agosto, cuando fue arrestado en el aeropuerto de Viru Viru cuando intentaba abordar un vuelo. La Fiscalía Departamental de Santa Cruz de la Sierra lo imputó formalmente por el ataque a tiros que sufrió Beller, el 17 de agosto en la puerta de un hotel de esa ciudad, y calificó el hecho como feminicidio en grado de tentativa. Según la hipótesis fiscal, Cerimedo coordinó a distancia el ataque tras conocer que Beller, de 33 años, cursaba un embarazo de cuatro semanas.
Al intento de feminicidio se suman otras dos causas contra Cerimedo en Bolivia: una por presunto enriquecimiento ilícito y otra por violencia intrafamiliar. A esas investigaciones se agrega un expediente abierto en el departamento de Beni, vinculado con la autorización de vuelos de aeronaves con sustancias controladas.

































