Lleva un modelo tejido off shoulders bordó de Fabiana del Río y Daniel Lombardi.
Simone Ashley fue presentada como la nueva “Emily” en la secuela de El diablo viste a la moda. En el film, uno de sus looks incluirá un trabajo artesanal en lana de la diseñadora argentina Fabiana del Rio. La misma diseñadora, junto a Daniel Lombardi, creó el sweater turquesa que utilizó Sarah Jessica Parker en And just like that.

En solo 20 días, el equipo de TOA creó un sweater en tono bordó que refleja su esencia creativa: un sweater off shoulders bordado en los puños y un chal a juego, ambos diseñados por la dupla del Río Lombardi con atención al detalle.

La producción se desarrolló entre Buenos Aires, Córdoba y Nueva York, integrando distintos oficios artesanales. En un inicio se creó para Meryl Steep pero se modificó la decisión por cambios de escena y el diseño llegó a Simone Ashley con una energía más fresca, pero igualmente sofisticada, lo que aportó al personaje una elegancia contemporánea.
Simone Ashley chica de tapa
En paralelo a su participación en el film, Simone Ashley fue tapa de The Sunday Times Style, donde protagonizó una producción vinculada a la estética de la película que consolidó su imagen como referente de moda global.

Uno de los looks más destacados fue un abrigo en tonos dorados de New Bottega con volumen rígido de múltiples filamentos de superficie brillante.
El beauty look resaltó su piel luminosa, acentuó sus cejas y mostró los labios en tono nude. En cuento a el pelo, usó un recoguido desordenado que aportó un aire casual al total look.

En otra de las imágenes, la nueva Emily posó con un vestido lencero en tono marfil, con encaje en el escote y caída suave. El diseño tiene tiras finas y volados rosa pastel en la terminación.
Lo combinó con sandalias a tono y pulsera dorada. En cuanto al beauty look, la actriz lució una melena salvaje suelta y mantuvo un make up sobrio sin excesos.

El tercer look, mostró una impronta más narrativa: la actriz vistió un vestido cerrado estilo trench satinado en color caramelo de YSL x Anthony Vaccarello, que marcó la silueta con cinturón, y sumó gafas de gran tamaño al tono.
El beauty look lo armó con el pelo suelto con ondas naturales en volumen, junto a un un make up que se mantuvo en línea con la estética general del shooting; natural, estilo no-make up.

La textura de la prenda y el uso de un teléfono de línea como elemento escenográfico reforzó una estética retro. A esto se suma que la actriz lleva una carpeta de secretaria para reforzar el rol que representa en la película.

































