Zhang Ziyu se convirtió en una de las grandes atracciones de la Copa del Mundo.
Zhang Ziyu se convirtió en una de las grandes protagonistas del Mundial femenino de básquet que se disputa en Berlín. Con apenas 19 años y una altura de 2,23 metros, la deportista china es una de las figuras más particulares del torneo.
La jugadora del Shandong Shangao Basketball Club es, según los registros de FIBA, la jugadora más alta que participó en una competición femenina de la organización.
Su estatura incluso la coloca a la altura de algunas de las grandes figuras del básquet mundial: mide apenas un centímetro menos que Victor Wembanyama, la estrella francesa de la NBA, y seis centímetros menos que Yao Ming.

Su presencia ya obligó a los rivales a modificar su manera de jugar. En el debut del Mundial ante Estados Unidos, Zhang disputó apenas 18 minutos, pero terminó con 13 puntos, seis rebotes y dos tapas, además de convertir nueve de sus diez tiros libres. China finalmente perdió 94-61.
Desde entonces, la joven continuó teniendo una participación medida por el cuerpo técnico chino. En la fase de grupos promedió 9,3 puntos y 4,3 rebotes en 11,7 minutos por partido, mientras que ante Puerto Rico, en el encuentro previo a los cuartos de final, volvió a marcar 13 puntos en apenas nueve minutos.
Su desarrollo es seguido de manera especial por la Federación China. Zhang cuenta con un equipo de trabajo específico compuesto por preparador físico, kinesiólogo, médico y nutricionista, además de realizar gran parte de su entrenamiento de manera individual.
“Es un talento único en un siglo”, aseguró Gong Luming, entrenador de China, quien considera que el principal objetivo es mejorar su movilidad y capacidad para correr, algo fundamental para que pueda adaptarse a un básquet cada vez más veloz.
Su asistente, Pierre Vincent, también destacó sus condiciones físicas y reconoció la dificultad que representa trabajar con una jugadora de características tan particulares.
“No sé hasta dónde podemos llevarla”, explicó el entrenador francés que integra el cuerpo técnico chino, quien describió su desarrollo como un proyecto a largo plazo.
Pero Zhang no es solamente una jugadora que llama la atención por su altura. En 2024 fue elegida MVP de la Copa de Asia Sub-18, después de promediar 35 puntos y 12,8 rebotes, y posteriormente dio el salto al básquet profesional.
Además, detrás de la imponente figura que aparece en la cancha hay una joven de apenas 19 años que intenta llevar una vida normal. Zhang nació en una familia ligada al básquet: sus dos padres fueron jugadores profesionales.
Fuera de las canchas, incluso tiene una afición muy diferente a la imagen que genera cuando juega: le gusta tejer pequeños muñecos de peluche para sus amigos.
“En los ojos de la gente, simplemente soy grande. Probablemente piensan que soy alguien duro, pero honestamente soy solamente una chica joven”, contó Zhang en un video difundido durante el Mundial.

































