El caso comenzó con un control sobre la Ruta 16. En el auto encontraron 32 panes de cocaína y la Justicia Federal condenó a tres personas.
Lo que inicialmente parecía una infracción de tránsito terminó descubriendo un transporte de más de 17 kilos de cocaína hacia Resistencia . El episodio ocurrió el 3 de marzo de 2024 y este martes, más de dos años después, el Tribunal Oral Federal de Resistencia cerró la historia con la condena de Daniel Gustavo Spessot, Gabriela Soledad García y Ricardo Alejandro Ortiz .
La Sentencia N.º 87/2026 , firmada por el juez Enrique Jorge Bosch, reconstruye cómo un control vehicular derivó en una investigación por narcotráfico y terminó estableciendo diferentes responsabilidades entre las tres personas acusadas.
Un auto a alta velocidad y la intervención de “Lulu”
Aquella tarde, efectivos de la Dirección General de Consumos Problemáticos observaron un Chevrolet Onix gris que circulaba a alta velocidad por la Ruta Nacional 16 e ingresaba a Resistencia por avenida Sabin , realizando, según el expediente, maniobras riesgosas y sin respetar señalizaciones.
El automóvil era conducido por Daniel Gustavo Spessot , quien viajaba acompañado por una mujer y una menor. La Policía logró detenerlo aproximadamente a la altura de avenida Sabin al 500.
En ese momento entró en escena “Lulu” , un perro detector de narcóticos. Durante un pasaje por el exterior del automóvil, el animal reaccionó frente a la puerta trasera del lado del conductor de la manera en que había sido entrenado para señalar la presencia de estupefacientes. La situación fue comunicada al Juzgado Federal y el vehículo fue trasladado para una inspección más exhaustiva. La sospecha estaba justificada.
Dentro de los zócalos del automóvil, debajo de la alfombra y en sectores inferiores de las puertas, los investigadores encontraron 32 paquetes rectangulares o “panes”. Los análisis posteriores confirmaron que contenían 17,524 kilos de cocaína.
El auto llevó a otras dos personas
El hallazgo permitió ampliar la investigación. Los registros indicaron que el automóvil estaba a nombre de Gabriela Soledad García , mientras que Ricardo Alejandro Ortiz tenía autorización para conducirlo . A partir de ese dato, la Justicia ordenó allanamientos en domicilios vinculados con ambos.
En la vivienda de García, en el barrio La Liguria de Resistencia, fueron secuestrados cinco envoltorios con una pequeña cantidad de cocaína, una balanza de precisión y teléfonos celulares .
En el domicilio de Ortiz, en Barranqueras, encontraron $210.450, una llave de ignición de un vehículo Chevrolet y otros dos envoltorios con cocaína , entre distintos elementos incorporados a la causa.
Para el Tribunal, esos elementos permitieron reconstruir los distintos aportes: Spessot estaba al volante del vehículo que transportaba la droga; García era la titular registral del Onix; y Ortiz tenía autorización para manejarlo y conservaba una llave de ignición .

Spessot, el protagonista del transporte
La sentencia ubica a Spessot en el rol central ya que el juez consideró probado que tuvo una intervención directa en el traslado y señaló que los 17,524 kilos de cocaína tenían entidad suficiente para ser destinados posteriormente a su distribución, tanto al menudeo como en una escala mayor .
El Tribunal lo consideró autor del delito de transporte de estupefacientes y lo condenó a cuatro años y seis meses de prisión , además de una multa de 45 unidades fijas, accesorias legales y costas. García y Ortiz, en cambio, fueron considerados partícipes secundarios . La Justicia entendió que sus aportes facilitaron el transporte, pero que no habían sido indispensables para que la maniobra pudiera concretarse.
García recibió dos años de prisión de ejecución condicional , además de una multa de 22,5 unidades fijas.
Para Ortiz, la condena en este expediente fue de tres años de prisión condicional , pero su situación era diferente porque ya arrastraba una condena anterior.
Ortiz ya tenía una condena por drogas
En 2022, la Cámara Primera en lo Criminal del Chaco había condenado a Ortiz a seis años de prisión efectiva en una causa por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, expediente que además tenía otras actuaciones vinculadas por delitos relacionados con drogas.
Por ese antecedente, el Tribunal Federal resolvió unificar ambas penas y fijar una condena única de seis años y seis meses de prisión .
La sentencia fue dictada después de que Fiscalía, imputados y defensas alcanzaran acuerdos de juicio abreviado . Los acusados reconocieron la existencia del hecho, sus respectivas intervenciones y aceptaron las calificaciones legales y penas propuestas, aunque el Tribunal igualmente revisó las pruebas reunidas durante la investigación antes de homologar el acuerdo.
Entre esas pruebas hubo actas policiales, allanamientos, pericias químicas, registros de videovigilancia, informes telefónicos y análisis de los celulares secuestrados. La pericia química confirmó que el material encontrado en el automóvil era cocaína.
El fallo también ordenó el decomiso de $211.110, teléfonos celulares y el Chevrolet Onix utilizado para trasladar la droga , además de disponer la incineración de las muestras de cocaína una vez cumplidos los pasos procesales correspondientes.

































