Los expertos en salud ocular aconsejan incorporar este hábito en la rutina diaria por los múltiples beneficios que puede aportar al bienestar visual.
La salud visual depende de muchos factores, desde el descanso y la hidratación hasta la cantidad de horas que pasamos frente a pantallas. En ese contexto, los masajes suaves alrededor de los ojos se convirtieron en una práctica cada vez más recomendada para aliviar la tensión y reducir la sensación de cansancio visual.
A diferencia de lo que muchas personas creen, masajear la zona ocular no significa frotarse los ojos. Los especialistas advierten que ese hábito puede irritar la superficie ocular e incluso generar lesiones. La recomendación es realizar movimientos suaves alrededor de los párpados, las sienes, los pómulos y la frente.
El objetivo principal es estimular la circulación sanguínea y ayudar a relajar los músculos que rodean los ojos, algo especialmente útil para quienes pasan muchas horas frente a computadoras, celulares o tablets.
Qué beneficios puede aportar masajear la zona de los ojos
Uno de los beneficios más mencionados por los especialistas es la mejora de la circulación sanguínea en el área periocular. Un mejor flujo de sangre favorece el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos que rodean los ojos y contribuye a disminuir la sensación de pesadez o fatiga.

Además, puede ayudar a aliviar el cansancio visual que suele aparecer después de largas jornadas frente a pantallas. Muchas personas experimentan molestias como ojos pesados, visión borrosa temporal o dolores de cabeza leves asociados al esfuerzo visual continuo.
Otro aspecto destacado es que los movimientos suaves alrededor de los párpados pueden favorecer la lubricación natural de los ojos. Esto resulta especialmente útil para quienes sufren molestias relacionadas con la sequedad ocular, una condición cada vez más frecuente debido al uso intensivo de dispositivos electrónicos.
También se suele recomendar esta práctica porque funciona como una pequeña pausa de relajación durante el día. Dedicar unos minutos a descansar la vista y realizar respiraciones profundas puede ayudar a disminuir la tensión acumulada y mejorar la sensación general de bienestar.
Por último, los oftalmólogos destacan que incorporar pausas visuales regulares suele ser tan importante como el propio masaje. Alejarse unos minutos de las pantallas permite que los músculos oculares descansen y reduce el esfuerzo constante de enfoque.

Cómo realizar un masaje ocular de forma segura
Los especialistas recomiendan que los movimientos sean siempre suaves y sin ejercer presión directa sobre el globo ocular. Lo ideal es utilizar las yemas de los dedos para realizar pequeños movimientos circulares alrededor de las sienes, debajo de los ojos y sobre las cejas.
Antes de comenzar, es fundamental lavarse bien las manos para evitar el contacto de bacterias o suciedad con la zona ocular.
También se aconseja realizar el masaje durante pocos minutos y detenerlo si aparece alguna molestia, dolor o irritación. La sensación debe ser de relajación, nunca de incomodidad.
Qué precauciones hay que tener
Aunque se trata de una práctica sencilla, no todas las personas deberían realizarla sin consultar previamente a un profesional. Quienes hayan atravesado cirugías oculares recientes, tengan glaucoma u otras enfermedades de la vista deben seguir las indicaciones de su oftalmólogo.
Además, los expertos recuerdan que los masajes no reemplazan controles médicos ni tratamientos específicos. Si aparecen síntomas persistentes como dolor, visión borrosa, inflamación o enrojecimiento, lo más importante es consultar con un especialista.

































