La reina llevó un vestido naranja drapeado del modisto danés-holandés Claes Iversen y la primera dama americana un modelo blanco con flores negras de Erdem.
Dos importantes figuras de la escena política -y también referentes fashionistas- se reunieron en las últimas horas y revolucionaron los titulares. Máxima de Holanda viajó a Estados Unidos con el rey Guillermo, y el presidente Donald Trump los recibió en la Casa Blanca junto a su esposa, Melania Trump.
Para el encuentro celebrado en Washington DC, la reina argentina eligió el color naranja, representativo de los Países Bajos. Lo hizo con un vestido liso de largo midi y mangas tres cuartos con cinto incluido que se destaca por un aplique drapeado que cruza del hombro derecho a la cadera. El modelo es del modisto danés-holandés Claes Iversen.

Complementó el diseño con stilettos de cuero crema y accesorios a tono con el vestido. Llevó un clutch con textura croco en el mismo color de la prenda y un set de joyas con piedras naranjas: aros colgantes y broche a juego.

Melania Trump no se quedó atrás y también apostó a la elegancia asegurada de un vestido midi para el día. En este caso, un modelo de la colección otoño/invierno 2925 de la firma londinense Erdem. El diseño es blanco, sin mangas, y está adornado con un bordado floral negro con textura.
La primera dama de Estados Unidos lo combinó con stilettos negros clásicos. Minimalista, no llevó más joyería que aros pequeños de brillantes y algunos anillos. Un peinado de raya al costado y maquillaje en tonos neutros con foco en la mirada completaron el estilismo.
El rey Guillermo y Donald Trump con sastrería azul
Los jefes de estado apostaron a la elegancia clásica y simple de la sastrería. El rey de los Países Bajos eligió un ambo azul marino de silueta clásica. Lo combinó con una camisa blanca y una corbata amarillo manteca. Completó el look, sin condecoraciones, con calzado de cuero negro con hebilla.
El presidente norteamericano también llevó un ambo clásico en azul marino. Completó el vestuario con una camisa blanca y una corbata bordó y azul con un patrón geométrico sutil. En la solapa izquierda del saco sumó un prendedor con la bandera de Estados Unidos y cerró el vestuario con zapatos acharolados con cordones.
Rob Jetten, el primer ministro de Países Bajos, también dio el presente. Para la ocasión, al igual que sus acompañantes, eligió sastrería azul. En este caso, un modelo entallado con camisa blanca y corbata a juego.

































