El componente también extiende la vida útil, con hasta 60.000 ciclos. ¿Llegará a nuestros dispositivos móviles?
La batería es una de las mayores debilidades en los dispositivos móviles. Si bien hemos visto avances en el componente, la autonomía siempre corre por detrás de otros avances en los equipos, como las pantallas superbrillantes y las funciones cada vez más exigentes. Ahora, investigadores desarrollaron una variante que podría ser revolucionaria.
Según cuenta Phone Arena, científicos de la Universidad Flinders, en Australia, desarrollaron un nuevo tipo de batería que se recarga en apenas tres minutos. Además, tiene una vida útil realmente extendida, con hasta 60.000 ciclos. Otro beneficio destacado: fue creada en base a agua y, en tanto, no es inflamable.
¿Cómo funciona la batería que se recarga en tres minutos?
En la actualidad, la mayor parte de los dispositivos portátiles —smartphones, tablets, notebooks, etcétera— tienen baterías de iones de litio. Recientemente, comenzaron a circular las primeras de silicio-carbono, que permite diseños más delgados y aumenta la autonomía en forma considerable, aunque con beneficios que deberán ser corroborados en el mediano y largo plazo.
El desarrollo que emerge de la institución australiana tiene un ingrediente clave: el almidón, que permite crear baterías de zinc-yodo. Entre sus características se destaca la durabilidad y la sostenibilidad medioambiental.

Siguiendo a la publicación mencionada, este componente no es precisamente novedoso: se ha investigado durante más de dos décadas. Sin embargo, los científicos de Flinders ahora encontraron una forma de utilizar un polímero orgánico de bajo costo como material base, allanando el camino para una eventual implementación de este ingenio.
La curiosidad es que la clave del avance es una molécula de azúcar derivada del almidón que se utiliza ampliamente en alimentos, cosméticos y productos farmacéuticos. En este caso, se toma provecho de su capacidad para atrapar y liberar átomos que transportan carga eléctrica.
La mejora no es trivial. Además de su seguridad —no puede incendiarse, tal como se indicó— y de la rapidez para recuperar energía mejorada en hasta 20 veces; ofrece 60.000 ciclos de carga. A modo comparativo, la batería de los smartphones de alta gama que ahora de comercializan tienen una vida útil en torno a los 1.200 ciclos, que equivalen a poco más de tres años. Con 60.000, la duración se extendería a los ¡164 años!
¿Llegarán a nuestros teléfonos?
“Las baterías recargables acuosas de zinc-yodo se perfilan como una alternativa viable a las de iones de litio para el almacenamiento de energía a gran escala. Nuestro grupo está colaborando con la industria para establecer una plataforma de prototipado para este sistema”, dijo Zhongfan Jia, profesor de la Universidad de Flinders.

El problema es el tamaño. Por el momento, los modelos creados son de gran dimensión y no caben dentro de un teléfono, en el caso de que ofrezcan la misma capacidad de las de iones de litio.
En esta instancia, los primeros desarrollos apuntan a grandes instalaciones y sistemas de almacenamiento de energía para el hogar. En este marco, próximas investigaciones y desarrollos deberán avanzar hacia la miniaturización de esta tecnología.

































