El Gobierno busca acelerar el tratamiento de la reforma electoral durante septiembre. El objetivo es eliminar las PASO e introducir cambios en el sistema electoral antes de las próximas elecciones. Sin embargo, el oficialismo aún no reúne los votos necesarios para aprobar el proyecto y las negociaciones con la oposición continúan sin avances significativos.
La iniciativa permanece frenada en el Senado desde abril. Para convertirse en ley, necesita mayorías agravadas: 37 votos en la Cámara alta y 129 en Diputados. Hasta el momento, La Libertad Avanza no logró convencer a bloques clave como la UCR y el PRO, que mantienen diferencias con varios puntos de la propuesta.
Las negociaciones para aprobar la reforma electoral
La presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, reconoció que el proyecto todavía no cuenta con los apoyos suficientes. «No están los votos», admitió al referirse a la posibilidad de avanzar con la reforma durante el próximo período legislativo.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza las negociaciones con gobernadores y referentes provinciales. En paralelo, Bullrich mantiene conversaciones con senadores que no responden directamente a mandatarios provinciales, con la intención de ampliar la base de apoyo del oficialismo.
Uno de los principales objetivos del Gobierno es eliminar las PASO. Como alternativa para atraer aliados, también impulsa la incorporación de un sistema de colectoras que permita a otros espacios acompañar la candidatura presidencial de Javier Milei con listas propias para el Congreso. Sin embargo, la propia Bullrich reconoció que ese mecanismo genera reparos y aseguró que «deforma un poco el sistema electoral».
La UCR y el PRO mantienen sus diferencias
El principal obstáculo para el oficialismo continúa siendo la postura de la UCR y del PRO. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ya transmitió al Gobierno que no está de acuerdo con eliminar las PASO, ya que ese mecanismo continúa vigente en su provincia. En la misma línea se expresó el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, quien ratificó que mantendrá el sistema de primarias en el distrito.
Tampoco el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, respalda la eliminación de las PASO. Su espacio cuenta con tres senadores y doce diputados, números que el oficialismo considera fundamentales para alcanzar las mayorías requeridas.
Hasta ahora, solo algunos gobernadores manifestaron públicamente su apoyo al proyecto, entre ellos Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, y Raúl Jalil, de Catamarca. Otros mandatarios, como Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Carlos Sadir y Claudio Vidal, todavía no definieron su posición.
Con este escenario, La Libertad Avanza permanece lejos de los 37 votos necesarios en el Senado para aprobar la reforma. Aunque las negociaciones continuarán durante las próximas semanas, el respaldo de los senadores radicales aparece como la llave para destrabar una iniciativa que el Gobierno considera prioritaria de cara a septiembre.

































