Se inspiró en el glamour del viejo Hollywood con modelos hechos a medida por la famosa marca francesa.
Sabrina Carpenter encabezó Coachella 2026 con un espectáculo de alto impacto visual y estético, concebido como un relato inspirado en el viejo Hollywood. Bajo el concepto de “Sabrinawood”, la artista sumergió a sus fans en un universo de fantasía que rindió homenaje a la industria del entretenimiento, combinó nostalgia y modernidad.
La propuesta incluyó una puesta en escena cinematográfica con múltiples cambios de vestuario diseñados a medida por Dior, bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson. Carpenter no solo reafirmó su talento musical, sino que también consolidó su perfil como uno de los íconos pop-fashion más destacados del momento.
Los 3 looks icónicos del show
El primer look destacado fue un vestido corto rojo de alto brillo, cubierto de lentejuelas y escote en V pronuncidado en negro.

La silueta ajustada y las mangas cortas remitieron a la estética del Hollywood clásico, mientras el color reforzó una narrativa dramática y sensual.
El segundo cambio introdujo un registro más performático y lúdico: Carpenter llevó un conjunto blanco lleno de brillos a tono, compuesto por un corpiño con flecos y una falda liviana con movimiento.

El look acompañó una coreografía con silla y enfatizó una estética boudoir sofisticada y sensual.

Los detalles en relieve y la fluidez de las piezas aportaron dinamismo visual y reforzaron una imagen hiperfemenina, uno de los sellos estilísticos de la artista en esta etapa.
Glamour, teatralidad y referencias vintage: la cantante apareció con un body de encaje negro que enmarcó su sulieta, de escote corazón satinado negro y con corsetería estructurada.

Reinterpretado en clave contemporánea, la pieza combinó transparencias, textura y dramatismo al presentar un tapado largo estilo capa de encaje con cuello extenso por detrás que construyó una silueta poderosa y escultórica.
El beauty look mantuvo coherencia con la estética old Hollywood: Carpenter llevó el cabello rubio con volumen y ondas suaves, acompañado por un flequillo abierto que enmarcó el rostro.

Su make up destacó la piel luminosa, con énfasis en labios definidos en tonos rosados y mirada intensificada con delineado sutil. Las uñas en rojo clásico aportaron un guiño retro que dialogó con el vestuario.
Sabrinaworld fue tendencia
En sintonía con su puesta en escena, la intérprete y compositora dispuso una activación afuera del festival llamada “La parada técnica de Sabrina Carpenter”, en la cual los fans pueden parar para tomar un granizado, armarse de memorabilia y, por supuesto, inundar sus redes sociales con selfies.

Carpenter mantuvo la narrativa de Hollywood, con imágenes de Los Ángeles en el fondo, así como un enorme letrero que rezaba “Sabrinawood”, en clara señal a las famosas letras blancas que coronan a Hollywood.

Cantó varios de sus éxitos mientras caminó por las estrellas del Paseo de la Fama, participó en una audición, entró a un estudio de grabación y desfiló en un mar de carteles de cine.

Con cada look Dior, Sabrina Carpenter construyó una identidad visual que reforzó su posicionamiento como figura clave en la industria de la moda.

































