Pobladores de El Impenetrable volvieron a manifestarse este miércoles a la vera de la ruta, en una postal que se repite con el paso de los años y que expone una problemática estructural aún sin resolver. Desde zonas como Sauzalito, comunidades Wichí y parajes cercanos a Misión Nueva Pompeya hicieron oír su reclamo frente a lo que describen como una situación crítica.
“Nos encontramos nuevamente a la vera de la ruta, porque todas las medidas nos afectan directamente”, expresaron referentes comunitarios, apuntando tanto al gobierno nacional encabezado por Javier Milei como a la gestión provincial de Leandro Zdero.

Los reclamos son múltiples y atraviesan aspectos esenciales de la vida cotidiana. Denuncian la falta de políticas públicas en el territorio, el impacto del aumento en la tarifa de electricidad, la ausencia de soluciones habitacionales y la incertidumbre ante posibles recortes de programas sociales en una región donde, aseguran, el empleo formal es prácticamente inexistente.
A esto se suma la falta de comedores escolares, la escasez de medicamentos en los puestos sanitarios y la ausencia de mecanismos efectivos de contención social. “No hay atención a la población”, sostienen, marcando un abandono que, según describen, se profundiza con el tiempo.

La protesta, realizada a la vera de la ruta, no solo busca visibilizar la crisis, sino también interpelar a una dirigencia política que, según los manifestantes, permanece distante de la realidad del territorio. La reiteración de estos reclamos deja en evidencia una deuda histórica que trasciende gestiones y colores partidarios.
En El Impenetrable, donde las condiciones de vida ya son complejas, cada medida económica o recorte estatal tiene un impacto directo e inmediato. La falta de respuestas concretas alimenta el malestar social y refuerza la sensación de abandono.
La escena vuelve a instalar una pregunta de fondo: ¿qué lugar ocupan estas comunidades en la agenda política? Porque mientras las decisiones se toman lejos del territorio, en los márgenes del Chaco profundo la urgencia no espera, y la crisis se vive todos los días.

































