Leo llegó a 75 goles de pelota parada y escaló entre los máximos artilleros de la historia en la misma vía.
Lionel Messi volvió a demostrar su vigencia en una de sus especialidades. El argentino convirtió de tiro libre en el empate 2-2 de Inter Miami ante San Diego FC por una nueva fecha de la MLS y alcanzó una cifra que lo acerca todavía más a un récord histórico.
La Pulga apareció cuando su equipo perdía 1-0 por un gol de Anders Dreyer. A los 24 minutos, se hizo cargo de una pelota parada y encontró el empate con una ejecución que terminó directamente dentro del arco, sin que ningún jugador llegara a desviarla.
Con ese tanto, Messi llegó a 75 goles de tiro libre en su carrera profesional. De esta manera, superó al brasileño Jair Rosa Pinto y quedó en el segundo puesto de la tabla histórica de máximos goleadores mediante esta vía.

El líder de la clasificación es otro brasileño: Marcelinho Carioca, quien suma 78 goles de tiro libre. Así, Messi quedó a solamente tres conquistas de alcanzar la marca que hasta ahora pertenece al exmediocampista.
Luego de marcar en el empate entre Inter Miami y San Diego, Messi quedó a tres goles de un nuevo récord
El argentino viene protagonizando una notable seguidilla de goles de pelota parada. A fines de agosto había convertido dos tiros libres en el triunfo 7-1 de Inter Miami ante Montreal, con los que había llegado a 74 y superado tanto a Juninho Pernambucano como a Roberto Dinamite, que suman 72 y 73 respectivamente.
Ahora, con el tanto frente a San Diego, Messi volvió a subir un escalón y alcanzó los 75. Por detrás quedaron también otras figuras históricas de esta especialidad, aunque las estadísticas sobre goles de tiro libre presentan diferencias según los criterios utilizados para contabilizar partidos oficiales y amistosos.

El próximo objetivo de Messi está claro: necesita tres goles más de tiro libre para igualar a Marcelinho Carioca y cuatro para quedar solo en la cima histórica. A los 39 años, el rosarino continúa ampliando una de las estadísticas que mejor reflejan su dominio de la pelota parada.

































