Las operaciones, dificultadas por la intensa nevada, se extendieron durante cuatro días y requirieron la intervención de agencias estatales y federales
Los equipos de rescate lograron finalmente recuperar los cuerpos de nueve esquiadores desaparecidos que murieron tras la avalancha registrada el martes en Castle Peak, en las inmediaciones de Lake Tahoe, California.
La operación, que se extendió durante cuatro días y requirió la intervención de agencias estatales y federales, enfrentó dificultades por la intensa nevada y condiciones meteorológicas adversas.
La tragedia se produjo cuando un grupo de 15 personas, incluidos cuatro guías profesionales, finalizaba una travesía de tres días por la Sierra Nevada.

Una avalancha de gran magnitud sorprendió al grupo cerca de las 11:30, dejando atrapados a nueve de sus integrantes. Seis esquiadores sobrevivieron y fueron rescatados gracias al uso de balizas de emergencia y la función de alerta de sus dispositivos móviles, informó la Oficina del Sheriff del Condado de Nevada.
Las primeras tareas de rescate permitieron localizar a ocho víctimas, mientras que la novena fue hallada posteriormente en una zona cercana, inaccesible visualmente por la acumulación de nieve.
El proceso de recuperación se completó con la colaboración de helicópteros, brigadas terrestres y perros entrenados en búsqueda bajo la nieve, según explicó la California Highway Patrol (CHP).

El último cuerpo fue extraído el viernes por la mañana, luego de que los equipos aseguraron el área y redujeron el riesgo de nuevas avalanchas, indicó el teniente Dennis Haack.
Entre los fallecidos se encuentran seis mujeres: Carrie Atkin, Liz Clabaugh, Danielle Keatley, Kate Morse, Caroline Sekar y Kate Vitt, y tres guías de montaña: Andrew Alissandratos, Michael Henry y Nicole Choo.
Las mujeres, algunas de ellas hermanas, integraban un grupo de amigas que viajaba regularmente a la región de Lake Tahoe, mientras que los guías pertenecían a la empresa Blackbird Mountain Guides.
La magnitud de la avalancha, que cubrió una superficie similar a la de un campo de fútbol, movilizó recursos extraordinarios, incluidos helicópteros Black Hawk de la California National Guard, utilizados para la extracción aérea de los cuerpos, y equipos de búsqueda que emplearon vehículos especializados para atravesar el terreno nevado.

Durante el operativo, dos de los sobrevivientes resultaron heridos y recibieron atención médica en hospitales cercanos.
El accidente, considerado el más mortal provocado por una avalancha en Estados Unidos en las últimas cuatro décadas, ocurrió en un contexto de alerta por alto riesgo debido a la llegada de la primera gran tormenta invernal del año.
Los servicios meteorológicos habían advertido a los excursionistas sobre el peligro extremo en la zona de Castle Peak, información confirmada por las autoridades y los centros de monitoreo de avalanchas.

La recuperación de los cuerpos permitió poner fin a la angustia de las familias, que siguieron de cerca cada etapa del operativo. Las autoridades reiteraron la importancia de respetar las advertencias y alertas de los organismos de seguridad de montaña, especialmente en temporadas con condiciones meteorológicas adversas.
El caso continúa bajo revisión por parte de la Oficina del Sheriff del Condado de Nevada, que se encarga de la restitución de los cuerpos y de la conclusión administrativa de la investigación.

































