Un hombre utilizó maquinaria pesada durante meses para abrir un camino privado dentro de un parque nacional protegido de Australia, fue infraccionado y deberá restaurar toda la zona afectada.
En Australia, un hombre de 74 años protagonizó un curioso episodio luego de construir una ruta ilegal de dos kilómetros adentro de un parque nacional para poder pescar. El caso derivó en un conflicto judicial que terminó con una importante multa económica.
Todo comenzó cuando Frank Reginald Clark, residente de Townsville, usó maquinaria pesada durante varios meses para intervenir una zona de humedales protegidos con el fin de acceder a un sector óptimo para pescar y navegar.
De acuerdo a lo expresado por las autoridades ambientales, Clark fue advertido en reiteradas ocasiones de que modificar el terreno era ilegal, pero decidió continuar con las obras y dañó una superficie de más de 19.000 metros cuadrados.

Cómo construyó una ruta de 2 kilómetros para ir a pescar
Clark quería construir un acceso terrestre que le permitiera llegar hasta la zona con su barco sin tener que recurrir a una rampa pública. Para eso, abrió un camino de casi dos kilómetros y construyó rampas para botes, terraplenes y pasos sobre los cursos de agua.
En la obra, el hombre utilizó tierra y distintos materiales descartados, como piedras, hormigón, ladrillos y tuberías usadas. Con estas intervenciones, afectó a los arroyos Alligator Creek y Crocodile Creek, y también alteró el flujo natural del agua y las mareas de la zona.
Como si fuera poco, la zona en la que realizó la construcción forma parte del Parque Nacional Bowling Green Bay, un sector de gran importancia ambiental cuyos humedales cuentan con protección internacional por la Convención de Ramsar.
Tras la construcción, las autoridades australianas también determinaron que, durante la obra, se removieron ejemplares de manglar y se extrajo tierra del parque protegido sin autorización previa.
La multa que recibió por construir el camino ilegal
Luego de comprobar los daños provocados y las constantes advertencias que habían sido ignoradas, las autoridades ambientales llevaron el caso ante la Justicia. Clark recibió una multa de 145 mil dólares por las intervenciones ilegales que realizó en el área protegida.
De todas maneras, la sanción económica no fue la única consecuencia. De acuerdo con una orden judicial, también deberá financiar y realizar las tareas necesarias para restaurar el ecosistema afectado.

Así, deberá retirar las estructuras y materiales utilizados y colaborar con las autoridades para recuperar los humedales que modificó en su búsqueda por construir un acceso privado para pescar.

































