Luego de deslumbrar al mundo con el collar Taj Majal, redobla la apuesta de moda con un modelo rojo granate.
Margot Robbie lo hizo de nuevo. Luego de hacer hablar al mundo del look que eligió para el estreno de Cumbres Borrascosas en Los Ángeles, logró que la moda vuelva a poner los ojos en ella otra vez.
Era algo previsible, luego de haber visto como lució un modelo de Schiaparelli en negro y rojo combinado con el collar Taj Majal, una joya que usó Elizabeth Taylor valudada en más de 8 millones de dólares.

Para pisar la alfombra roja parisina eligió un vestido de alta costura firmado por Chanel, una de las casas más emblemáticas de la moda francesa.
El modelo lleva el sello de Mathew Blazy, el nuevo director creativo de la maison. Es de terciopelo rojo, de línea encorsetada sobre una falda blanca, armada y con una cola larga con detalles de plumas.
Lo combinó con un chocker de terciopelo a tono con el vestido.

El estilismo, como siempre, fue de Andrew Mukamal, quien también se ocupó de los looks de Robbie en la gira promocional de su película Barbie en el 2024.
Margot Robbie y Jacob Elordi a puro estilo
Si por separado son dos de las figuras más influyentes de Hollywood, en conjunto son dinamita. Sobran motivos para decir que Margot Robbie y Jacob Elordi son la pareja cinematográfica del momento, pero su protagónico en la nueva adaptación de Cumbres Borrascosas los puso en la mira del mundo.
Con motivo de la avant premiere del filme, una versión moderna inspirada en la novela de Emily Brontë publicada en 1847, los intérpretes se lucieron con vestuarios de gala que incluyen guiños a la época en la que transcurre la historia, que llega a los cines este mes.
Para el estreno en Los Ángeles, Margot Robbie llevó un vestido de Schiaparelli de la colección Primavera-Verano 2026. El diseño tiene un corset strapless nude con encaje floral negro y falda degradé, del negro al rojo, con un aplique voluminoso a la altura de los muslos y terminación acampanada con pliegues. Una oda a la estética de la época victoriana en la que transcurre la historia.

Pero sin lugar a dudas, el elemento más llamativo del estilismo fue la pieza de joyería que llevó la actriz adornando su escote: el collar Taj Mahal con un diamante indio del siglo XVII grabado en persa con un mensaje del emperador Shah Jahan a su esposa Mumtaz Mahal, el gran amor por quien construyó el Taj Mahal.

Además de ser un símbolo de uno de los romances más icónicos de la historia, también está ligado a una de las actrices más emblemáticas de Hollywood. En 1969, Richard Burton compró el diamante para su entonces esposa Elizabeth Taylor como regalo de cumpleaños y encargó a Cartier el diseño de un elaborado collar en torno a la piedra preciosa. El collar se vendió en 2011 como parte de la subasta de la Colección Elizabeth Taylor por más de 8 millones de dólares.

































