A través de un comunicado oficial, el Gobierno nacional confirmó el cierre de la asistencia económica que recibían casi un millón de personas.
El Ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, emitió un comunicado oficial confirmando la finalización del programa Volver al Trabajo (VAT). Según el Gobierno, esta decisión estaba «planificada desde su creación» como una reforma del antiguo Potenciar Trabajo. El objetivo político del oficialismo es “priorizar la inserción laboral formal” y, fundamentalmente, “eliminar la intermediación en los planes sociales” para evitar que las organizaciones manejen los recursos del Estado.
«El programa tuvo una vigencia de dos años, durante los cuales los beneficiarios percibieron una asignación mensual no remunerativa. La última cuota fue liquidada en el corriente mes de abril», indicaron en el comunicado oficial.
El Gobierno reorienta los recursos del Estado
«Cumplido el plazo previsto, el Gobierno Nacional reorienta los recursos del Estado hacia políticas de mayor impacto social», explicaron desde la cartera que conduce Pettovello.
«Con carácter previo al pago de la última asignación, se notificó a todos los beneficiarios sobre la posibilidad de acceder a nuevas instancias de formación. Quienes manifestaron interés podrán obtener vouchers para cursos de oficios y formación profesional impulsados por el Ministerio de Capital Humano», indicaron.
El Gobierno sostiene que ahora los recursos se orientarán a políticas de «mayor impacto social» mediante pagos directos a las familias. En este sentido, destacaron que la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó un 561% y la Tarjeta Alimentar un 137,5% durante la gestión de Javier Milei.
Denuncian un «motosierra» contra los más pobres
La eliminación del programa afecta a más de 950.000 trabajadores de barrios populares que percibían un salario de 78.000 pesos. Las organizaciones sociales denunciaron que el Gobierno “pasa la motosierra contra los trabajadores y trabajadoras más pobres y precarizados del país”. Según el Partido Obrero, esta medida quita de circulación unos 600 millones de dólares anuales de la economía real, afectando directamente a los comercios de cercanía y aumentando el hambre en los comedores comunitarios.
Protestas y tensión en todo el país contra el Gobierno
Como respuesta al cierre del plan, cientos de personas protestaron en todo el país y protagonizaron momentos de alta tensión con las fuerzas de seguridad. Los manifestantes cortaron accesos claves y realizaron movilizaciones en diferentes puntos del país para visibilizar el recorte del Gobierno. Las agrupaciones advirtieron que “no se puede tapar el sol con las manos” y que la finalización del programa se produce en medio de una ola de despidos masivos y una caída histórica en el consumo de alimentos básicos.

































