Un documental producido por la consultora Methodo reúne testimonios de funcionarios políticos y activistas que fueron detenidos por el régimen chavista tras las elecciones del 28 de julio de 2024
El 28 de julio de 2024 el ex dictador Nicolás Maduro escribió un nuevo capítulo en la oscura historia política y social a la que sometió a Venezuela durante más de dos décadas. Ese día, Maduro perpetró un nuevo fraude electoral pese al triunfo de Edmundo González Urrutia en las urnas. Horas después de autoproclamarse vencedor de los comicios, desató una brutal ola represiva contra la oposición, intensificando la persecución política y consolidando un clima de hostigamiento y temor entre quienes rechazaban al régimen. Su objetivo era claro: aferrarse al poder a toda costa.
Por orden del entonces dictador -hoy detenido en una prisión de Estados Unidos-, las fuerzas de seguridad de la dictadura secuestraron y encarcelaron a cientos de dirigentes de la oposición.
El documental “Presos del régimen” expone, a través de testimonios directos, la experiencia de muchos de esos dirigentes políticos, activistas y miembros del Comando Con Venezuela que enfrentaron secuestros, torturas y reclusión en centros de detención del régimen venezolano tras las elecciones de aquel histórico 28 de julio de 2024. La producción, realizada por la consultora latinoamericana Methodo, reconstruye los episodios de persecución que se intensificaron luego de la campaña electoral y visibiliza las condiciones a las que fueron sometidos los opositores al régimen.
Entre los protagonistas se encuentran Henry Alviarez, Dignora Hernández, Gabriel González, Freddy Superlano, Perkins Rocha, Lourdes Villarreal, Luis Tarbay, Henry Salazar, Víctor Castillo y María Oropeza. Cada uno relata, en primera persona, los momentos que marcaron su detención y los días de incertidumbre en las mazmorras de la dictadura. Tal como narra el documental, la represión se dirigió especialmente a quienes mantuvieron vínculos con María Corina Machado o participaron activamente en el proceso electoral de aquel año.

“Después del 28 de Julio, en el país empezó a sentirse un clima de rabia, frustración y de cierta agitación que poco a poco empezaba a brotar y paralelamente empezó a intensificarse la persecución y la búsqueda de personas ligadas al Comando con Venezuela”, manifestó Perkins Rocha.
María Oropeza, por su parte, relató el temor que sintió durante su captura: “Yo creí que me iban a matar. Si ya lo han hecho con otros, ¿por qué conmigo no?”.
Dignora Hernández también recordó el momento de su brutal detención: “Se acercaron unos hombres y unas mujeres y me hicieron lo que luego entendí en El Helicoide que se llama una ‘rueda de pescado’. Es decir, no me dejaban avanzar. En algún momento sentí zozobra e incertidumbre y duda de lo que estaba pasando. Después entendí que estaba siendo víctima del sistema al que me enfrentaba”.
El documental detalla también las condiciones de reclusión en las que permanecieron los presos políticos. Según los testimonios, algunas personas fueron trasladadas a celdas conocidas como “presurizadas”, donde enfrentaron condiciones hostiles y un trato destinado a quebrar su integridad. Henry Alviarez reconoció que sobrevivir en esas circunstancias supuso una batalla interna: “Viví un momento muy complejo que si uno no está fortalecido espiritualmente, se derrumba”.
Entre las condiciones extremas en las que fueron recluidos, los presos políticos tuvieron que dormir junto a ratas y soportar el aislamiento. Las víctimas afirman que tales condiciones formaban parte de un método sistemático para degradarlos y forzarlos a ceder. El testimonio de Lourdes Villarreal aporta otra perspectiva sobre la resistencia ante el cautiverio: “Una custodia llegó a decirme: ‘Tienes que sobreponerte. Lo que quieren ellos es que te autodestruyas. No dejes que te destruya el sistema’. Ahí dije que iba a luchar por mi hija, por salir de aquí”.
En la obra, los detenidos también explican las razones que los llevaron a involucrarse en la defensa de los derechos civiles. Luis Tarbay afirma que su motivación principal fue pensar en el futuro de las próximas generaciones: “Al final nosotros tomamos la decisión pensando en el futuro, en nuestros hijos. Que ellos no tengan que pasar por esto que nosotros pasamos”.
El equipo de Methodo diseñó la producción para preservar la memoria de las víctimas y amplificar sus voces. Según declaró Patricio Hernández, CEO de la consultora, “para nosotros, dar visibilidad a todo lo que ocurrió en Venezuela —y a lo que todavía sigue ocurriendo— es una obligación moral. No se trata solamente de contar estas historias, sino de impedir que sean olvidadas. Escuchar a sus protagonistas y ayudar a que sus voces lleguen más lejos y nunca más se repitan le da sentido a nuestro trabajo y sobre todo a nuestras vidas”.
La narrativa de “Presos del régimen” va más allá del sufrimiento para dar cuenta de la esperanza y la capacidad de resistencia de quienes soportaron el encierro, señala Methodo, que sintetiza en una frase el espíritu del documental: “Trataron de encarcelar los sueños de todo un país, pero no fue suficiente”. La producción busca demostrar que, a pesar de la represión y el temor, las convicciones de los protagonistas permanecen intactas, en momentos en que la oposición impulsa una transición para que Venezuela recupere la democracia y la libertad.
El documental completo:

































