El conductor del auto sobrevivió y quedó detenido. Otra joven está internada y pelea por su vida.
La madrugada del sábado 27 de junio se transformó en una pesadilla para las comunidades santafesinas de Zavalla y Pérez. Un grupo de seis amigos regresaba de divertirse en un boliche de la ciudad de Casilda a bordo de un Peugeot 208, pero el viaje de vuelta a casa terminó de la peor manera.
Alrededor de las 5:20 de la mañana, mientras circulaban por la Ruta Provincial S26 en dirección a Carcarañá, el conductor perdió el control del vehículo, lo que provocó un violento vuelco sobre la calzada que dejó un escenario devastador.
Cuando los Bomberos Voluntarios de Casilda y los servicios de emergencia llegaron al lugar del siniestro, se encontraron con un panorama desgarrador. Lola Gironacci, una adolescente de 17 años de Zavalla, había fallecido en el acto debido a la gravedad del impacto.
Lola era alumna de la escuela secundaria EESOPI N.° 8167, una institución que inmediatamente suspendió sus clases y se sumió en un profundo luto para despedirla.

Pocas horas después de haber ingresado al hospital San Carlos, se confirmó la segunda muerte. Se trataba de Ramiro Tripiana, de 24 años y vecino de la localidad de Pérez. Ramiro era el dueño del automóvil, aunque las pericias y el registro de las cámaras de seguridad constataron que él no se encontraba al volante al momento del accidente.
El joven sufrió un paro cardiorrespiratorio a causa de las severas lesiones y su partida provocó un dolor inmenso en las redes sociales, donde su novia lo despidió recordándolo como una persona maravillosa y de un corazón hermoso.
Con el correr de los días, la tragedia se volvió aún más dolorosa para la región. El domingo por la tarde, las autoridades sanitarias del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario confirmaron el fallecimiento de Sabrina Correa, de 17 años, quien también vivía en Zavalla y era compañera de colegio de Lola.

Finalmente, este martes se sumó la cuarta víctima fatal: Zaira Mariel Lunge, otra adolescente de 17 años de Pérez, quien no logró recuperarse del complejo cuadro clínico con el que había ingresado al hospital tras el vuelco.
La investigación judicial avanzó rápidamente bajo las órdenes del fiscal del Ministerio Público de la Acusación de Casilda, Emiliano Ehret. El conductor del vehículo, un joven de 20 años llamado Fausto G., sufrió heridas menores y recibió el alta médica pocas horas después del choque.
Quedó detenido y fue imputado por el delito de homicidio culposo agravado por el número de víctimas y lesiones gravísimas. Mientras la Justicia espera los resultados finales de las pericias mecánicas y los test de alcoholemia, la región entera reza por Mora, la única sobreviviente hospitalizada y que continúa peleando por su vida con pronóstico reservado.

































