Lo que empezó como una forma de alentar a la Albiceleste después de cada triunfo se convirtió en un ritual para los hinchas. Su historia llegó hasta familiares de los jugadores y ahora busca cumplir otro sueño: tocar para Lionel Messi.
Desde que empezó el Mundial 2026, la locura de los hinchas argentinos se fue apoderando de las calles cada vez que la Albiceleste regaló una victoria. Así fue como un joven de 23 años convirtió el túnel de Caseros, en el partido de Tres de Febrero, en uno de los escenarios más emblemáticos de los festejos: llega en moto, toca el trombón y ya es una cábala para cientos de fanáticos.
En el medio de la multitud y la euforia mundialista, Luciano Agüero abre paso con su moto y empieza a tocar para desatar una nueva ovación. Lo que en un principio comenzó como una forma espontánea de alentar a la Selección, terminó convirtiéndose en un ritual que repite después de cada triunfo. Es el “amuleto” de los hinchas.
“El primer video que se hizo viral fue en el partido contra Cabo Verde. Llegó a los 7 millones de reproducciones y casi un millón de likes. Yo soy de Pablo Podestá y fui al túnel como siempre. Agarré al primer loquito que me crucé en la calle para que me sostuviera el trombón mientras hacía ruido con la moto”, contó en diálogo con TN.
Con la bandera atada en el cuello y flameando en su espalda, el hincha no pasó desapercibido, ni siquiera entre los familiares de los jugadores de la Selección: “Me escribe muchísima gente, conocí al hermano de Enzo Fernández cuando trabajaba en la construcción y me dijo que le iba a mostrar mi video. También me dio like Gian Simeone y varios streamers de un montón de lugares”.
Su pasión por el trombón nació cuando era chico, después de que su papá le regalara uno. Desde entonces estudió música para perfeccionarse y llegó a tocar en La 12, la barra de Boca Juniors. “Me enamoré del instrumento”.
Sin embargo, ese deseo se vio interrumpido hace tres años, cuando murió su papá. “Los mundiales siempre los veía con mi papá, pero desde que no está los miro solo. Cuando falleció mi papá, dejé de tocar y me alejé de todo. La gente me hizo volver a soñar”, expresó.
Hace tres meses tuvo un sueño que en ese momento no había entendido, pero ahora tomó otro significado: “Soñé que tocaba para la hinchada del Inter Miami, alentando a Messi. Hoy lo veo más cercano por el alcance que tuvieron los videos. Ojalá alguien pueda hacerle llegar mi historia a la barra. Mi sueño es tocar para Messi y dejar los pulmones alentándolo”.

Luciano también se mostró conmovido por la repercusión que tuvieron los videos. “La gente ya me espera en el túnel. Me escriben para preguntarme si voy y muchos dicen que soy la cábala“, señaló.
Pero el alcance de su música y forma de alentar atravesó fronteras que, hasta hace poco, creía inimaginables. “Me hablan personas de Brasil, Portugal, España, Chile y de todo el país. Me dicen cosas hermosas y eso me hace sentir muy bien”, agregó.
Aunque queda poco para que termine el torneo, mantiene intacta la esperanza de acompañar al Diez y encender a la tribuna en la Copa del Mundo: “Mi gran sueño sería poder estar en el último partido de Messi en un Mundial y alentarlo con mi trombón. Sé que parece una locura, pero también tengo fe de que pueda hacerse realidad. Yo solo quiero alentar a Messi durante los 90 o 120 minutos”.

































