Tras el doble crimen, Metallica Rose Harrison llamó al 911 para pedir ayuda porque tenía intenciones suicidas.
Metallica Rose Harrison, una mujer de 27 años, fue acusada de haber asesinado a puñaladas a su esposo, Charles Harrison, y a su hijo de tres años en el Great Wolf Lodge, un resort familiar en los Poconos, en Pensilvania.
Tras cometer el doble crimen el lunes, Harrison llamó al 911 desde su habitación y rogó a la operadora que la ayudara; le dijo que tenía tendencias suicidas y que su marido y su hijo “ya se habían ido”.
Según informó el sitio Penn Live, la policía encontró al padre y al hijo muertos dentro de la habitación. Charles presentaba varias puñaladas en el pecho, mientras que el nene tenía una. En el lugar también encontraron dos cuchillos y varios frascos de medicamentos, mientras que Harrison tenía lesiones en las muñecas y el cuello.
Según las autoridades, durante su traslado al hospital Harrison expresó que “todos los días se esforzaba por ser la mejor persona, la mejor madre, la mejor esposa”.

“No se suponía que esto terminara así. Se suponía que iba a tener una familia feliz. Eso es lo que soñé desde niña”, agregó.
Investigan si el ataque fue premeditado
Según contó su madrastra, April Thetga, quien habló con ella por videoconferencia unas horas antes del ataque, nada durante la charla hacía suponer un desenlace así. Sin embargo, ahora la familia sospecha que pudo haberlo planeado los asesinatos con anticipación.
“Nos dijo que nos quería mucho, como siempre”, recordó Thetga, quien aseguró que la conversación fue completamente normal y que nadie imaginó lo que ocurriría después.
Tras el crimen, la familia se enteró de que los cuchillos utilizados provenían de la propia casa de Harrison. “Me dijeron que los cuchillos eran de su casa. Para mí, eso significa que lo planeó todo”, afirmó Thetga.

La familia de Harrison, quien trabajaba como cuidadora domiciliaria, aseguró que nunca notaron signos de enfermedad mental ni de conflictos previos.
“Era una familia amorosa. Estamos tan sorprendidos como todos los demás”, expresó Thetga, quien agregó que no encuentran motivos para lo sucedido y que solo buscan respuestas.
El trasfondo económico y la investigación policial
Según la madrastra, la pareja había utilizado fondos del retiro del esposo, quien era carpintero, para costear mejoras en la casa y el viaje al resort.
La decisión de retirar ese dinero les resultó extraña, pero no imaginaron que pudiera estar relacionada con un hecho violento.
Los familiares de las víctimas crearon una campaña online para ayudar a cubrir los gastos del funeral. “Chaz era un buen hombre cuya vida giraba en torno a su esposa e hijo”, afirmó su hermana Melissa.
“Significaba muchísimo para nuestra familia, y el dolor de perderlo a él y a mi sobrino tan inesperadamente es difícil de expresar con palabras. Estamos de luto juntos y tratando de encontrar fortaleza el uno en el otro, mientras afrontamos la realidad de hacer los arreglos funerarios”, sostuvo.
Durante una conferencia de prensa el martes, el fiscal de distrito del condado de Monroe, Mike Mancuso, describió el incidente como “una violenta tragedia doméstica”.
La policía de Pensilvania continúa investigando el caso y analiza si hubo una planificación previa por parte de Harrison, quien vivía en Towanda, a unas dos horas del lugar del crimen.
El hecho dejó a la familia y a la comunidad en estado de shock, mientras intentan comprender qué llevó a la mujer a tomar una decisión tan extrema.

































