Los avances en el campo de la robótica han sido vertiginosos durante los últimos años. Muestra de ello es la capacidad que las máquinas han ganado en diferentes prácticas deportivas, que requieren coordinación, velocidad en la toma de decisiones y gran destreza.
Hay varios ejemplos recientes. El fin de semana, en Pekín, China, se corrió una media maratón en la que el autómata ganador superó a sus pares humanos. Algunas semanas atrás, conocimos a un tenista mecánico con habilidades destacables. Y ahora somos testigos de un robot que juega al ping pong y es capaz de vencer a jugadores de élite.
Denominado Ace, este dispositivo experto en tenis de mesa emerge de la división de la firma Sony abocada a la inteligencia artificial. Según revelaron los responsables de su desarrollo, tuvo un mejor desempeño en partidas contra humanos que practican pong pong 20 horas cada semana.
Así es Ace, el robot que juega al ping pong
La máquina ganó varios partidos a jugadores experimentados. Siguiendo a Science Alert, “esto representa una de las demostraciones más contundentes hasta la fecha de un robot, alcanzando un alto nivel en un juego rápido e interactivo” que exige tomar decisiones en fracciones de segundo y aplicar potencia.

Para jugar al ping pong, Ace cuenta con un sistema que combina sensores de alta velocidad que le permiten seguir a la pelotita, componentes robóticos y resoluciones mediante inteligencia artificial.
“Esta investigación ha demostrado que un robot autónomo puede, de hecho, ganar en un deporte competitivo, igualando o superando el tiempo de reacción y la capacidad de toma de decisiones de los humanos en un espacio físico”, dijo Peter Dürr, director de Sony AI y líder del proyecto.
Ace se basa en el trabajo previo del equipo de ese equipo, un agente llamado “Gran Turismo Sophy” que en las pruebas realizadas ha superado a jugadores humanos en el videojuego de carreras automovilísticas Gran Turismo. Naturalmente, las experiencias más allá de los entornos virtuales resultan más desafiantes.
En este caso, la máquina se enfrentó a siete jugadores humanos, incluyendo a profesionales de la liga japonesa. De un total de 13 partidos ganó siete, devolviendo con éxito el 75% de los golpes con una amplia gama de efectos. Eso sí: en las paridas contra los profesionales, solo se llevó la victoria en una ocasión.
Los detalles de este ingenio fueron recientemente descriptos en un artículo publicado en la revista Nature.
“Este avance es mucho más importante que el tenis de mesa”, señaló Peter Stone, científico jefe del área de inteligencia artificial en la compañía japonesa. “Representa un hito en la investigación de la IA, demostrando, por primera vez, que un sistema puede percibir, razonar y actuar eficazmente en entornos complejos y cambiantes del mundo real que exigen precisión y velocidad”, agregó.
“Una vez que la IA pueda operar al nivel de un experto humano en estas condiciones, se abrirá la puerta a una nueva clase de aplicaciones prácticas que antes eran inalcanzables”, concluyó el especialista.

































