En un momento de máxima tensión con el Gobierno, el expresidente encabeza un encuentro en Parque Norte para reorganizar su partido.
El expresidente Mauricio Macri encabezará esta semana una cumbre clave del PRO en Parque Norte con el objetivo claro de revitalizar su partido político. El encuentro, organizado por el diputado nacional Fernando de Andreis, busca reordenar las metas del espacio y definir una estrategia firme de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
La reunión ocurre en el peor momento de la relación entre el macrismo y La Libertad Avanza. Tras la pérdida de figuras importantes que se sumaron al oficialismo, como Luis Juez, Macri necesita recomponer un partido que hoy parece debilitado frente al avance libertario. Por eso, el exmandatario busca establecer un rumbo propio y federal, fortaleciendo los lazos con los gobernadores.
Identidad propia y candidatos para el 2027
El foco principal de la cumbre en Parque Norte es demostrar que el PRO tiene identidad propia y no es solo un acompañante del Gobierno. Macri planea instalar candidatos propios en todas las provincias para competir en 2027, alejándose de la idea de una fusión total con Javier Milei.
Aunque el expresidente analiza la posibilidad de sumar figuras de afuera de la política, por ahora el partido amarillo se concentra en sus propios cuadros. Figuras como María Eugenia Vidal, Silvia Lospennato y Hernán Lombardi asistirán para discutir cómo representar mejor al espacio en el Congreso y recuperar el terreno perdido.
El escándalo de Adorni como bandera de «austeridad»
Uno de los temas centrales del encuentro será el escándalo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por los viajes de su esposa con fondos públicos. El PRO aprovechará este incidente para reclamar “coherencia” y reforzar su bandera de austeridad. De este modo, buscará diferenciarse de lo que consideran conductas propias de la “casta” dentro del actual Gobierno.

Macri ya había cuestionado el nombramiento de Adorni en su momento, proponiendo otros perfiles para ese cargo. Ahora, con la tensión en aumento tras frases despectivas del presidente hacia su figura, el macrismo usará la cumbre para dejar claro que no permitirán ser «llevados puestos» y que el PRO volverá a cultivar un perfil más opositor.

































