El histórico edificio del Registro Civil N° 2, ubicado en la calle 7 entre 10 y 8 del centro de Presidencia Roque Sáenz Peña, presenta un estado de deterioro edilicio que ha encendido las alarmas tanto en el personal como en los ciudadanos.
La infraestructura actual no solo dificulta la identificación del organismo debido a la falta de señalética adecuada, sino que exhibe un avanzado proceso de decadencia caracterizado por filtraciones constantes y desprendimientos de mampostería, lo que obliga a los usuarios a realizar sus trámites en un entorno de total precariedad.

La situación de salubridad es crítica debido a la humedad persistente en las paredes, un factor que afecta la salud de quienes cumplen funciones diarias en el lugar. Sin embargo, la mayor preocupación radica en el riesgo estructural: el techo de la oficina muestra signos de un colapso inminente, lo que representa una amenaza directa a la integridad física de los trabajadores y del público que acude a gestionar DNI o pasaportes.
El peligro de un derrumbe parcial mantiene en vilo a la comunidad, que ve cómo el espacio se transforma en una trampa edilicia en pleno corazón de la ciudad.

Ante este escenario de desidia, el reclamo se dirige directamente a la gestión del gobernador Leandro Zdero, exigiendo una intervención urgente en la sede provincial. Mientras el personal intenta sostener la atención al público en condiciones calificadas como “deplorables”, la falta de mantenimiento pone en jaque la continuidad del servicio y la seguridad institucional.
El histórico registro civil, lejos de ser un espacio modelo de gestión, hoy es noticia por el riesgo latente de una tragedia que podría evitarse con obras de infraestructura básicas.

































