Los integrantes de la comunidad de Juan José Castelli se movilizaron este viernes en una multitudinaria marcha para denunciar la asfixia económica que atraviesan las instituciones dedicadas a la discapacidad. La columna de manifestantes partió desde la sede del Centro de Ayuda Caidín y culminó en la plaza central, donde familiares, prestadores y vecinos visibilizaron el incumplimiento en los pagos por parte del Estado. Los referentes de la protesta señalaron que la falta de fondos no solo pone en riesgo la estabilidad laboral de los empleados, sino que amenaza directamente la supervivencia de espacios vitales para el cuidado y la rehabilitación en la región.
Las autoridades del CAIDÍN alertaron que la situación es límite debido a que los servicios se sostienen financieramente a través del programa Incluir Salud y el INSSSEP, organismos que mantienen una deuda acumulada que impide cubrir los gastos básicos de funcionamiento. Los responsables de la institución expresaron su angustia al no poder garantizar la continuidad de los cuidados diarios para las personas que residen de forma permanente en el centro, así como para los niños que asisten a las diversas terapias. Según manifestaron, la acumulación de facturas impagas ha generado un escenario desesperante que vulnera los derechos fundamentales de uno de los sectores más sensibles de la sociedad.
Finalmente, los participantes de la marcha reafirmaron que la lucha continuará hasta que se regularicen los pagos y se garantice el presupuesto necesario para el sector. Bajo la premisa de que “por cada servicio que no se paga hay un derecho que se vulnera”, los manifestantes cerraron la jornada con un encendido discurso del presidente de la entidad, Juan Carlos Solís, quien agradeció el acompañamiento de la ciudadanía. Los representantes del área de discapacidad advirtieron que, de no mediar una solución inmediata, se verán obligados a suspender prestaciones básicas, dejando a decenas de beneficiarios sin el acompañamiento profesional que requieren para su vida cotidiana.

































