Allegados a la periodista paraguaya publicaron un contundente mensaje en sus redes sociales, remarcando la responsabilidad de la participante en sus actos
La expulsión inmediata de Carmiña Masi de Gran Hermano Generación Dorada por comentarios racistas hacia Jenny Mavinga generó un fuerte impacto en el reality transmitido por Telefe. A pocas horas del incidente, la familia de Masi difundió un comunicado en el que condena de manera clara sus palabras, rechaza cualquier forma de discriminación y brinda respaldo personal a la periodista.
En el mensaje la familia reconoce la gravedad de los hechos y expresa empatía con quienes se sintieron ofendidos. El comunicado enfatiza la necesidad de aceptar los errores y subraya la importancia de aprender y crecer a partir de ellos, manteniendo un apoyo firme hacia la participante.
El incidente ocurrió el 11 de marzo durante la mañana, horas más tarde, la producción reunió a todos los concursantes en la sala principal y transmitió un mensaje firme sobre la gravedad de los comentarios racistas y la obligación de respetar a los demás dentro del juego.
La reacción pública y los mensajes en redes sociales influyeron en la decisión familiar de emitir el comunicado. “Sabemos que el comentario que hizo estuvo muy mal. Lo reconocemos con claridad. No lo justificamos ni lo compartimos”, sostuvieron en el escrito subido a la cuenta personal de la mujer.

En su declaración, la familia de Carmiña Masi destacó el reconocimiento explícito del error cometido y aclaró que un episodio puntual no define la totalidad de una persona. “Ese momento no define quién es ella”, aseguraron.
“Carmiña representó al Paraguay dentro de la casa de una manera extraordinaria. Fue una de las personas más preparadas para estar ahí: inteligente, estratégica, frontal y auténtica. una jugadora fuerte que dejó todo en cada momento del reality”, sentenciaron. “Es intensa, picante, sin filtro… como una ‘loca linda’, difícil de encasillar, incomprendida para muchos. Pero quienes la conocemos sabemos que en el fondo no hay maldad en su corazón”.

Además, manifestaron comprensión y respeto hacia quienes interpretaron el episodio como imperdonable. Señalaron estar de acuerdo con el dolor que pudo provocar, aceptando las emociones generadas por lo ocurrido en el reality. “Todos nos equivocamos, a veces de formas grandes, dolorosas y públicas. Y cuando eso pasa, lo único que queda es hacerse cargo, aprender y crecer”.
Los familiares recalcaron que ningún comunicado puede borrar lo sucedido, pero tampoco cancela otras cualidades de Carmiña Masi. Su postura invita a valorar a la persona en toda su dimensión, diferenciando entre un hecho aislado y el conjunto de experiencias y valores.
El respaldo familiar reafirma que el apoyo no depende solo de un error puntual, sino que se mantiene como parte de la identidad y la historia compartida. O en palabras de sus allegados: “Las personas somos mucho más que nuestros peores momentos. Y quienes la conocemos, la amamos y la vamos a bancar hasta la muerte”.

Se pronunció Gran Hermano
Gran Hermano definió un nuevo precedente en su política interna al ejecutar la expulsión inmediata de Carmiña, reacción que marcó una decisión editorial sin margen de negociación y dejó fuera de competencia a la participante por expresiones consideradas ofensivas en la emisión del reality. El programa explicitó públicamente un código de tolerancia cero ante comparaciones y referencias vinculadas a esclavitud, estableciendo un límite terminante frente a conductas inadmisibles dentro del formato.

La directiva fue comunicada por la voz institucional de la casa, que puntualizó: “Asociar a tu compañera con la esclavitud es una ofensa que no voy a permitir. Con este tipo de temas no se juega. La esclavitud fue abolida, como hay prejuicios que deberían ser abolidos para siempre”. La notificación incluyó la instrucción formal de retiro inmediato: “Mi decisión es que a partir de este momento debés abandonar la competencia. Dirigite hacia la puerta giratoria en este mismo instante. Tus pertenencias te serán entregadas afuera. Buenas noches”.
La determinación articulada por la producción no habilitó instancias de revisión ni apelación, lo que derivó en la salida inmediata de Carmiña. Antes de cruzar la puerta de salida, intentó justificar los dichos argumentando que habían sido parte de una “broma”. También dirigió unas palabras en modo de disculpa, aunque la sanción ya era irreversible, según lo transmitido en el momento.

































